Urge solución, el abasto de gas natural para producir energía eléctrica es insuficiente: CCE
En posterior oficio, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) se desdijo del primer informe en el que declaró en Estado Operativo de Emergenc
Un comunicado emitido por el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) en torno a un eventual desabasto de energía eléctrica en la Península de Yucatán generó caos sin precedente entre los diferentes sectores de la población yucateca.
Y es que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) fue muy enfático al declarar en Estado Operativo de Emergencia a la Península de Yucatán; es decir, que la demanda de electricidad supera a la capacidad de generación.
En un oficio, el organismo explica que en los siguientes meses -sin especificar cuántos- habrá indisponibilidad de gas natural en la Península, lo que derivará en que tres de las centrales de ciclo combinado de la región trabajen al 75 por ciento de su capacidad total instalada, de mil 252 megawatts hora (MW). “Solo se tendrán disponibles alrededor de 315 MW en centrales de ciclo combinado consumiendo gas natural”, afirma.
La central de ciclo combinado Mérida III, por ejemplo, operará a carga media durante las horas del día que tienen alta demanda y se desconectará cuando la demanda sea baja para recuperar inventarios de diésel, explica el documento.
Así, el Cenace afirma que de los 2 mil 120 MW de la capacidad instalada en la región, deberá haber al menos 985 MW disponibles para garantizar el suministro en la Península, aunque solo se tiene 732 MW disponibles.
"En ese sentido, y que en tanto la generación despachable sea menor a 985 MV (sin considerar la CCC CPC), en términos del numeral 2.1.4 del Código de Red, se informa a todos de la industria eléctrica del Centro de Control de Energía, a través de la Dirección de Operación y Planeación del Sistema, se declarará en Estado Operativo de Emergencia a la Península de Yucatán, con fundamento en lo establecido en los artículos 107, 108, fracciones I y II de la Ley de la Industria Eléctrica, 13, fracciones I y XXVII, fracciones I y II del Estatuto Orgánico de la Entidad", se lee en el comunicado emitido.
Durante un Estado Operativo de Emergencia, el Cenace puede dar instrucciones especiales o tomar decisiones con base en la excepcionalidad, y así podría, por ejemplo, declarar zonas prioritarias de despacho de electricidad.
“El Cenace opera no en condiciones de mercado, sino en condiciones de estabilidad del sistema y decide de manera especial cuáles son los criterios de despacho (...). No significa que no habrá energía, pero sí que en dado caso de que llegue a pasa el Cenace puede tomar medidas extraordinarias”, explicó Paul Sánchez, fundador de Ombudsman Energía México.
Posicionamiento Centro Coordinador Empresarial
En torno a la publicación de la declaración de Estado Operativo de Emergencia a la Península de Yucatán decretada por el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), ocasionada porque la demanda de electricidad supera a la capacidad de generación al no contar con la cantidad suficiente de gas natural para tales efectos, el sector empresarial yucateco, agrupado en el Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán (CCE Yucatán), manifestó lo siguiente:
Si bien es cierto que comprendemos que en poco más de seis meses resulta por demás complejo darle solución a los diversos problemas que anteriores administraciones no pudieron o no quisieron resolver, también es cierto que a quienes actualmente se encuentran al frente les corresponde hacerlo sin cortapisa alguna y con visión de estado y futuro.
El insuficiente abasto de gas natural para la generación de energía eléctrica para la Península de Yucatán, específicamente para nuestra entidad, es un asunto que tiene ya muchos años sin poder resolverse con las consecuentes afectaciones y costos que esto ha traído para las empresas, la industria y las familias yucatecas. No podemos permitir que esto continúe así y por tanto como sector empresarial organizado exigimos una solución integral a la mayor brevedad posible.
No hay forma de aspirar al desarrollo económico y social; a la productividad; a disminuir el histórico rezago que el sureste tiene respecto a otras regiones del país, y a mejorar el nivel de vida de quienes aquí habitamos, si no contamos con la infraestructura necesaria y el suministro adecuado de los servicios que es responsabilidad del gobierno brindar, entre ellos el gas natural y por ende la generación y suministro de energía eléctrica.
Por tanto, ante este grave problema que se nos avecina creemos que es momento de destinar la mayor cantidad de recursos humanos, técnicos y económicos para resolverlo en definitiva, así como buscar soluciones alternas como apoyar la instalación de parques de energía limpia, es decir, de energía eólica y energía fotovoltaicas, siempre cumpliendo con la ley y sin ceder a presiones o amenazas de grupos que no desean el adecuado desarrollo de nuestro estado.
Como sector empresarial organizado ofrecemos todo nuestro apoyo y solicitamos urgentemente la instalación de una mesa de trabajo en la que estén presentes las diferentes instancias involucradas, en la cual abordemos a fondo este tema y en donde pueda establecerse un cronograma o ruta crítica a seguir con la mayor información y transparencia al respecto, a fin de evitar vernos sorprendidos por declaratorias de emergencia como la que nos ocupa.
Basta ya de apagones masivos. Basta ya de elevar los costos de producción para las empresas. Basta ya de afectaciones a los yucatecos. Basta ya de incertidumbre, concluyó el posicionamiento del gremio empresarial organizado.
Posturas políticas
De igual forma, los legisladores federales y locales de Yucatán se manifestaron en relación con el comunicado emitido por esa dependencia del Gobierno Federal, por ejemplo Juan José Canul Pérez, diputado federal del PRI, solicitó apoyo a las y los diputados que integran la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria para exigir al Gobierno Federal, en específico a la Secretaría de Energía, el CENAGAS, el CENACE y la CFE garanticen la seguridad energética en la Península de Yucatán a través de la adecuada operación de la infraestructura existente, el suministro continuo de gas natural y una política de energías renovables.
Asimismo, también pidió que se concluyan las obras que aseguren el suministro de gas natural en la Península de Yucatán, especialmente la Estación de Cempoala e informar de manera transparente y fidedigna la situación real del suministro de gas natural y generación de energía eléctrica.
“La falta de precisión y transparencia de parte del Gobierno Federal sobre la situación energética de la Península, es insuficiente y genera una falta de confianza en el funcionamiento del sistema eléctrico peninsular”, destacó el diputado federal priista por el V Distrito de Yucatán, Canul Pérez.
Por su parte, la diputada local del PAN, Rosa Adriana Díaz Lizama, pidió la tribuna para exponer su postura sobre el delicado tema: “En días pasados el Centro Nacional de Control de Energía declaró en Estado Operativo de Emergencia a la Península de Yucatán al superar la demanda de energía a la capacidad de generación.
Sin embargo, de manera inesperada, el mismo Centro Nacional de Control de Energía aclaró que la notificación preventiva por las limitaciones de suministro de gas natural y la posible falta de suministro eléctrico, fue realizada con el propósito de informar de manera transparente a los integrantes de la industria eléctrica para que en el ámbito de sus competencias se lleven al cabo las medidas operativas necesarias.
Lo anterior, en el caso poco probable en el caso poco probable, de que se llegase a declarar un Estado Operativo de Emergencia en el Sistema de la Península de Yucatán, ya que actualmente no existen las condiciones que fundamenten la declaratoria, y aquí aplica acertadamente la frase que dice: como digo una cosa, digo otra. Digo una cosa el lunes, y el martes me retracto porque seguramente llevé un jalón de orejas de algún alto mando federal.
A su vez, la CFE emitió un análisis técnico para informar que el suministro de energía eléctrica estaba garantizado ante la declaración del Estado Operativo de Emergencia en la Península de Yucatán.
Todo esto nos deja una gran incertidumbre, ya que derivado del grave desabasto de gas natural prácticamente en toda la Península, las autoridades federales nos han pedido que estemos preparados para eventuales suspensiones del suministro de energía de manera constante durante los próximos meses. Se hablaba en agosto a octubre iban a haber mega apagones como hubo en abril pasado y que fue lamentable, grave y preocupante para toda la Península de Yucatán.
Tan sólo en lo que va del año, hemos tenido cuando menos tres mega apagones. Aquí en Yucatán, desde diciembre del año pasado, tanto los empresarios como la sociedad civil organizada y el propio gobierno, unimos esfuerzos en una lucha para solicitar a las autoridades reguladoras de energía, tarifas más justas y servicios de calidad en el suministro de energía eléctrica para nuestro estado, sin que hasta el día de hoy tengamos respuesta de esta lucha.
En Yucatán, para conocimiento, se paga de 25 a 30 pesos más por kilowat de energía eléctrica que en el Norte del país. Estamos ante una situación inédita, pero sobre todo preocupante. Nos encontramos con empresas, Pemex y CFE, que prefieren invertir en una refinería, aparentemente inviable, antes que garantizar el abasto de gas natural en la Península, para poder generar energía eléctrica y no sufrir los mega apagones de los últimos meses, que sería grave y preocupante que, por ejemplo, el sector salud, los hospitales, las escuelas o las propias empresas, sufrieran desabasto de energía eléctrica, una clínica, donde se requiera energía eléctrica, sufra un apagón.
La situación resulta alarmante y es por eso que desde este Congreso quiero hacer un llamado a todas las autoridades federales en materia de energía para garantizar, primero, el abasto de gas natural, no solamente en Yucatán, sino en toda la Península; segundo, para terminar con los macroapagones que se han registrado constantemente en el Estado, sobre todo en la ciudad de Mérida, y tercero, otorgar tarifas más justas y, sobre todo, un servicio eficaz y de primera calidad.
En el tema de los apagones, no se reconocen colores partidistas, no se reconocen filiaciones, religiones. Cuando lo sufrimos, lo sufrimos todos por igual.
En el caso de tarifas altas, tampoco distingue razas, colores, religiones. Cuando lo sufrimos, lo sufrimos todos por igual. Y por último, cuando sufrimos mal servicio, los regaños, las malas caras, del personal de la Comisión Federal de Electricidad cuando vas a una aclaración, lo sufrimos todos sin distinción de partido político, sin distinción de religión o de raza.