Vecinos de Cancún acusan a CFE de daños a electrodomésticos, recibos disparados e infraestructura en ruinas
Un transformador de 38 años sin mantenimiento y demoras de más de tres días en reconexiones ilustran el nivel del deterioro
Usuarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Cancún denuncian fluctuaciones de voltaje, cortes imprevistos, facturas infladas y una infraestructura en franco deterioro que, aseguran, castiga su economía sin que la paraestatal asuma responsabilidad. Las quejas fueron recabadas en las oficinas de atención de la dependencia ubicadas en las Supermanzanas 96 y 64 de la ciudad.
El problema trasciende la incomodidad: las oscilaciones eléctricas provocan daños irreversibles en equipos de alto costo —refrigeradores, principalmente— y la CFE no ofrece reembolso alguno. Algunos residentes han debido invertir en dispositivos de protección propios para salvaguardar sus aparatos, absorbiendo un gasto que consideran responsabilidad de la empresa.
Ismael González, vecino de la Supermanzana 66, precisó que las variaciones de voltaje le destruyeron el refrigerador y otros dos o tres electrodomésticos, sin que la paraestatal le ofreciera compensación. Dora Dolores, residente de la Supermanzana 93, sostuvo que lleva dos años usando un detector de voltaje porque los apagones del mediodía afectan su refrigerador tipo inverter, cuyo costo no puede asumir de nuevo. Efrén Ruiz, habitante de la Supermanzana 245, detalló que su factura saltó de 680 a mil 675 pesos sin cambio alguno en sus hábitos de consumo; la CFE cortó el suministro y tardó más de tres días en restablecerlo después de que liquidó el adeudo, lapso que excede el plazo máximo de 72 horas fijado por la norma interna de la empresa.
La infraestructura física acumula años de abandono. En la Supermanzana 22, vecinos reportan un poste desmoronado y medidores descolgados sin sello de seguridad; han emitido el reporte formal y han transcurrido más de dos meses sin inspección técnica. En la Supermanzana 99, habitantes denuncian que el transformador del sector suma 38 años de uso continuo sin mantenimiento ni sustitución, y que se encuentra fisurado y en estado de degradación. Pese a los folios tramitados, las cuadrillas técnicas rara vez acuden.
La acumulación de fallas ha derivado en más de una decena de concentraciones masivas y bloqueos viales en la ciudad, de acuerdo con un recuento de reportes y publicaciones en redes sociales. Lejos de resolver el conflicto, la presión vecinal ha traído, según afectados, consecuencias adversas: uno de los participantes en las protestas refirió que, tras exigir el cambio de transformador en su colonia, los recibos de luz aumentaron casi 50% entre los vecinos que se movilizaron. Coparmex Quintana Roo tiene previsto buscar una nueva reunión con la CFE para abordar las fallas eléctricas persistentes en la entidad.