Vinícius se queda: así se destrabó en 24 horas su renovación con el Real Madrid
Después de más de un año de negociaciones estancadas y con el Arsenal siguiendo atentamente su situación, Vinícius Júnior aseguró su futuro con el Real Madrid mediante un nuevo contrato que lo mantendrá en el club hasta junio de 2032.
El acuerdo llegó de manera vertiginosa. El miércoles, representantes del futbolista brasileño se reunieron con directivos del conjunto madridista para intentar destrabar unas conversaciones que parecían prácticamente rotas. Apenas 24 horas después, el club confirmó oficialmente la renovación por seis temporadas más.
La resolución significó un giro importante respecto al escenario de días anteriores. Dentro del Real Madrid existía la postura de no mejorar sustancialmente la propuesta presentada al delantero, mientras algunos dirigentes comenzaban a contemplar seriamente una posible salida. Al mismo tiempo, el Arsenal estudiaba la viabilidad económica de intentar fichar a una de las principales figuras del futbol mundial.
Finalmente, el Madrid decidió mover sus cartas.
Vinícius reaccionó al anuncio celebrando su continuidad en la capital española. “Ocho años en el Bernabéu se quedan cortos. ¡Seis años más, y para siempre!”, publicó el brasileño, quien llegó al club en 2018 procedente del Flamengo.
El anterior contrato del delantero, anunciado oficialmente en octubre de 2023, terminaba el 30 de junio de 2027. Desde entonces, su protagonismo dentro del Real Madrid aumentó considerablemente. Fue pieza importante en la conquista de la Champions League de 2024, torneo en el que anotó en la final, y terminó segundo en la votación del Balón de Oro de ese mismo año.
A pesar de atravesar posteriormente dos temporadas más complicadas, Vinícius nunca ocultó públicamente su intención de permanecer en Madrid. En marzo había asegurado: “Solo pienso en el Real Madrid”, mientras que meses antes había señalado que las conversaciones sobre su contrato se resolverían cuando llegara el momento adecuado.
El club tampoco quería permitir que uno de sus principales activos entrara en los últimos meses de contrato con la posibilidad de marcharse como agente libre. El propio Real Madrid se había beneficiado de una situación similar en 2024, cuando incorporó a Kylian Mbappé sin pagar un traspaso al Paris Saint-Germain.
Por ese motivo, las primeras conversaciones para renovar a Vinícius comenzaron desde febrero de 2025, antes de lo habitual. La decisión estuvo influida también por el interés procedente de Arabia Saudita, donde se llegó a plantear un salario cercano a los 350 millones de euros anuales para convencer al brasileño.
Vinícius, que percibía alrededor de 17.5 millones de euros por temporada en Madrid, nunca colocó esa posibilidad como una prioridad debido principalmente a razones deportivas.
Para mayo de 2025 parecía existir un principio de acuerdo entre las partes, pero diferencias relacionadas con las condiciones económicas y las primas terminaron por detener las conversaciones. El entorno del jugador decidió entonces esperar, convencido de que la proximidad del final de su contrato podría fortalecer su posición negociadora.
El escenario deportivo tampoco facilitó las cosas. Durante la etapa de Xabi Alonso en el banquillo, Vinícius perdió su condición de titular indiscutible y protagonizó uno de los momentos más tensos de la temporada durante un Clásico, cuando mostró públicamente su molestia después de ser sustituido.
“¡Mejor me voy!”, gritó el brasileño mientras abandonaba el terreno de juego.
La relación con la afición también atravesó un momento complicado y, para enero, algunos sectores del Santiago Bernabéu comenzaron a silbarlo debido al rendimiento colectivo del equipo.
La llegada de Álvaro Arbeloa como entrenador interino ayudó a modificar nuevamente el panorama. El técnico convirtió la recuperación del brasileño en una de las prioridades del equipo y Vinícius volvió a mejorar su rendimiento durante la segunda mitad de la temporada.
Sin embargo, las negociaciones contractuales siguieron aplazándose hasta después del Mundial, donde Brasil quedó eliminado por Noruega en los octavos de final.
Durante las vacaciones del futbolista, el Arsenal apareció con fuerza como una posible alternativa. El conjunto inglés evaluó la posibilidad financiera de realizar una operación de gran magnitud y, dentro del Real Madrid, existía la percepción de que el club londinense podía ser prácticamente el único destino viable si finalmente se producía una salida.
El entorno de Vinícius negó haber mantenido contactos con el Arsenal, aunque otras versiones apuntaban a acercamientos e incluso al interés directo del entrenador Mikel Arteta.
Tras regresar a los entrenamientos esta semana, el Madrid presentó una nueva propuesta al brasileño cercana a los 22 millones de euros anuales. La cifra mejoraba los aproximadamente 20 millones ofrecidos anteriormente, pero todavía quedaba lejos de los cerca de 30 millones que pretendía el entorno del jugador.
Los representantes de Vinícius consideraban que la oferta inicial no reflejaba adecuadamente su relevancia dentro del equipo, su trayectoria desde su llegada a Madrid y el hecho de que, con 26 años, estaba negociando probablemente el contrato más importante de su carrera deportiva.
La reunión del miércoles terminó cambiando el panorama.
Por parte del Real Madrid participaron el director general José Ángel Sánchez y Juni Calafat, jefe de ojeadores y figura fundamental en el fichaje original de Vinícius en 2018. El jugador estuvo representado por Frederico Pena, de Roc Nation, y su asesor Tata Soares.
Durante las conversaciones, el Madrid mostró disposición a superar la propuesta de 22 millones de euros mediante una mejora en el salario base y determinadas variables, pese a que previamente había mantenido la postura de no incrementar nuevamente su oferta.
La cifra definitiva del contrato no ha sido revelada.
Otro punto importante fueron los derechos de imagen. Tradicionalmente, el Real Madrid establece un reparto del 50% de esos ingresos con sus futbolistas, aunque el club ha realizado excepciones en operaciones específicas, como ocurrió con Kylian Mbappé.
Las diferencias que permanecían sobre la mesa terminaron siendo superadas y, el jueves, Vinícius aceptó las condiciones presentadas por el club.
Poco después, el Real Madrid hizo oficial la ampliación del contrato hasta 2032 y destacó la importancia del brasileño dentro de los éxitos recientes de la institución.
“Vinícius se ha convertido en uno de los jugadores más importantes de una de las etapas más exitosas de nuestra historia”, señaló el club al anunciar el acuerdo, recordando además los 14 títulos conquistados por el delantero con la camiseta blanca.
La renovación pone fin a uno de los principales focos de incertidumbre del mercado de fichajes, pero abre ahora un nuevo desafío para el futbolista.
Tras dos temporadas irregulares, Vinícius deberá recuperar sobre el terreno de juego el nivel que lo convirtió en candidato al Balón de Oro. La campaña anterior registró 16 goles y cinco asistencias en LaLiga, para un total de 21 participaciones directas en anotaciones, su mejor cifra desde 2022.
El nuevo entrenador del Real Madrid, José Mourinho, tendrá además el reto de construir un funcionamiento ofensivo capaz de aprovechar conjuntamente a Vinícius, Kylian Mbappé, Jude Bellingham y la nueva incorporación Yan Diomande.
El brasileño aseguró que sus primeras conversaciones con el técnico portugués han sido positivas.
“Mourinho quiere que sea como siempre he sido: feliz y que juegue mi fútbol”, explicó.
Un día antes de concretarse el acuerdo, Vinícius había borrado todas las publicaciones de su cuenta de Instagram, dejando completamente vacío un perfil seguido por más de 64 millones de personas. El movimiento alimentó durante varias horas las especulaciones sobre un posible cambio en su futuro.
El cambio finalmente llegó, pero no fue una despedida.
Después de meses de diferencias, rumores de salida y el interés de uno de los clubes más poderosos de Inglaterra, Vinícius y el Real Madrid encontraron el punto de acuerdo que parecía imposible semanas atrás.
El brasileño se queda en Madrid y, salvo un nuevo giro en los próximos años, su historia vestido de blanco se extenderá hasta 2032.