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Yucatán avanza en oportunidades laborales para las mujeres, pero la informalidad frena el progreso

Por La Revista Peninsular · 14/7/2026 11:17
Yucatán avanza en oportunidades laborales para las mujeres, pero la informalidad frena el progreso

Yucatán registró uno de los avances más importantes del país en materia de condiciones laborales para las mujeres, al ascender cuatro posiciones y colocarse en el cuarto lugar nacional. La entidad quedó solamente por debajo de Baja California Sur, Ciudad de México y Nuevo León, de acuerdo con la quinta edición del estudio Estados #ConLupaDeGénero 2026.

El análisis, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, evalúa la capacidad de las 32 entidades federativas para promover la participación económica de las mujeres y ofrecerles empleos de calidad. La medición considera 16 indicadores distribuidos en tres categorías: entrada al mercado laboral, permanencia en el empleo y autonomía económica.

El ascenso de Yucatán estuvo relacionado principalmente con los avances registrados en educación, seguridad y distribución del trabajo no remunerado. Entre los aspectos que impulsaron su desempeño se encuentran el aumento en la proporción de mujeres con estudios de bachillerato y la reducción de la desigualdad entre hombres y mujeres en las labores domésticas y de cuidados.

En el apartado que analiza las condiciones para incorporarse al mercado laboral, Yucatán ocupó el tercer lugar nacional. Uno de los indicadores más favorables fue el relacionado con la movilidad: únicamente el 12.1 por ciento de las mujeres yucatecas declaró haber dejado de utilizar el transporte público por temor a ser víctima de algún delito, la proporción más baja registrada entre las entidades del país. El estado también se encuentra entre los que presentan una menor incidencia de homicidios dolosos contra mujeres.

Sin embargo, los resultados muestran que facilitar el ingreso de las mujeres al mercado laboral no necesariamente significa garantizar empleos estables, formales y con prestaciones. Yucatán descendió al séptimo lugar en el apartado de permanencia laboral y ocupó la posición 14 en autonomía económica, categoría que analiza las condiciones para generar ingresos propios, emprender y acceder a recursos productivos.

La informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos. El 62.7 por ciento de las mujeres que trabajan en Yucatán lo hace dentro de la economía informal, situación que coloca al estado en el lugar 22 de las 32 entidades en este indicador. Esto significa que más de seis de cada diez trabajadoras desempeñan sus actividades sin contar necesariamente con seguridad social, prestaciones laborales o mecanismos suficientes de protección.

El emprendimiento formal femenino también permanece como una de las áreas pendientes. Aunque las mujeres han conseguido mayores oportunidades para estudiar e ingresar al mercado laboral, todavía existen obstáculos para que puedan consolidar negocios formales, acumular patrimonio y alcanzar una mayor independencia económica. El resultado revela una diferencia entre las condiciones que permiten comenzar una trayectoria profesional y aquellas necesarias para mantenerla y desarrollarla a largo plazo.

Este panorama forma parte de un problema nacional relacionado con la distribución desigual de las labores domésticas y de cuidados. En México, las mujeres destinan 58 por ciento más tiempo que los hombres al trabajo no remunerado. Además, nueve de cada diez personas que abandonan el mercado laboral para hacerse cargo del cuidado de otras personas son mujeres.

La falta de infraestructura suficiente para el cuidado infantil también limita la permanencia laboral. En el país, apenas el 38 por ciento de los niños se encuentra inscrito en algún centro de atención infantil y ninguna entidad alcanza una cobertura equivalente a la mitad de la población de entre cero y cinco años. Esta situación obliga a numerosas mujeres a reducir sus jornadas, rechazar oportunidades laborales o abandonar sus empleos.

En términos generales, 15 entidades mejoraron su posición respecto a la medición anterior, 12 retrocedieron y cinco permanecieron sin cambios. Yucatán fue el estado con el mayor avance, mientras que Campeche presentó la caída más pronunciada, al perder ocho lugares.

El cuarto lugar nacional representa un resultado positivo para Yucatán, particularmente por los avances educativos y las mejores condiciones para que las mujeres se incorporen a la actividad económica. No obstante, la elevada informalidad demuestra que el reto ya no consiste únicamente en abrir oportunidades laborales, sino en garantizar que estas se traduzcan en empleos dignos, seguridad social, ingresos suficientes y posibilidades reales de crecimiento.

Para consolidar el avance será necesario fortalecer los sistemas estatales de cuidados, destinar presupuestos específicos a estas políticas, ampliar los permisos de paternidad y promover condiciones que faciliten la formalización del empleo y de los emprendimientos encabezados por mujeres. De esta manera, el progreso observado en el ranking podría reflejarse en una transformación más profunda y duradera de la realidad laboral femenina en Yucatán.

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