En un giro inesperado en las políticas económicas de Colombia, el presidente Gustavo Petro anunció el 14 de abril de 2026 que su gobierno daría marcha atrás en la implementación de aranceles adicionales sobre productos provenientes de Ecuador. Esta medida había sido anunciada previamente como parte de un esfuerzo por proteger la industria nacional y, según el mandatario, de incentivar el consumo de productos colombianos. Sin embargo, la presión política y la preocupación por las repercusiones diplomáticas llevaron a Petro a reconsiderar su decisión.
El mandatario destacó que la revisión de esta política se enmarca dentro de los esfuerzos por fortalecer las relaciones comerciales y diplomáticas con Ecuador, un socio clave en la región. “El aumento de aranceles no era una medida adecuada para los intereses de Colombia ni para la estabilidad económica de los dos países”, afirmó Petro durante una rueda de prensa celebrada en Bogotá.
La medida, que había generado un notable rechazo entre empresarios y políticos ecuatorianos, también recibió críticas internas en Colombia, donde se cuestionaba la viabilidad de proteger el mercado local a través de políticas restrictivas en lugar de promover la competitividad. El presidente Petro, consciente de la complejidad del asunto, reconoció que los ajustes en las políticas comerciales debían ser más reflexivos y menos reactivos.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, expresó su satisfacción por la decisión de Colombia y subrayó la importancia de mantener un entorno de cooperación y entendimiento mutuo. “Los dos países compartimos una historia común y tenemos muchas oportunidades de colaborar para el beneficio de nuestras economías”, dijo Noboa, quien agregó que esta medida ayudaría a restaurar la confianza entre ambos países.
Esta rectificación por parte del gobierno colombiano llega en un momento clave para las relaciones bilaterales, especialmente en el ámbito comercial, donde se habían intensificado las tensiones debido a las políticas unilaterales adoptadas recientemente. El anuncio ha sido interpretado por muchos analistas como un paso hacia la desescalada de los conflictos comerciales en la región, lo que podría abrir nuevas posibilidades para la cooperación económica y la integración regional.
El presidente Petro concluyó su intervención anunciando que se buscaría una estrategia más equilibrada que favorezca tanto a los productores nacionales como a las relaciones comerciales con países vecinos como Ecuador. “Debemos actuar de manera responsable y pensar en el futuro de nuestra región”, concluyó.


