Si por un minuto yo pudiera, pensó aquel granito de arena de una playa blanca y azul, pertenecer a una plaza de toros… yo sería inmensamente feliz. Mucho más feliz de lo que soy ahora.. que soy muy feliz!
Sería el honor máximo. Lo más grande. Yo imagino mis noches soñando a la luz de la Luna con lances toreros y con pasodobles, y mis días en el ruedo, alegre, al compás de capotes, de muletas, de ovaciones..
Qué maravillosa existencia la de esos granos de arena que aplaudieron a Manolete, se emocionaron con el Maestro de Ronda y suspiraron en la tierra soñada! Qué arte tan bello es el toreo!
Siempre, y ahora más que nunca, en defensa del toreo
Al toreo
A los lances de arte
A Albriux
A Luis
A mi amigo Manuel en su pre-cumpleaños


