Por: Cristina Padín.
Siete veces siete. Siete días de la semana.. Dios tal vez consideró que el siete era un número perfecto, por eso hizo semanas con siete días. Siete es bonito, impar, sonoro.. mágico y sensual, rima con clarinete y banquete y juguete y jinete. Siete suena a avellana y a café amargo, sabe a tarde de mayo soleada y calurosa, es un beso, un verso, un ole.
El siete es un diez! Algo sublime!
Siete veces siete. Siete veces la Puerta del Príncipe se abrió para que la atravesara, con la misma humildad y el mismo toreo en la primera ocasión y en la de ayer, Julián. El Juli. Siete Puerta’s del Príncipe. Un logro al alcance de pocos matadores. De uno. De Juli. El que siempre está. El que siempre es. El que tiene hambre de muleta. El que conoce y comprende. Él.
El que fuera un niño con un capote prodigioso. El torero que regala a la Fiesta mucho de lo que el toro le ha dado. El que no necesita hacer ruido, hace faenas. El que es. El que lo entrega todo. La humildad. La verdad. El compromiso. El que no alardea, torea! Siete veces siete ha abierto la divina Puerta del Príncipe El Juli. Un nombre que engrandece un cartel..
Al número 7: de mis favoritos
A Juli. Torero. Señor. Como muy bien dice él el toreo es de cualquiera que sepa respetarlo y apreciarlo
A la familia de Juli
A Sevilla y mis sevillanos
Al toreo
A las personas humildes y valientes que no necesitan hacer ruido
A Ale
A mi querido Luis
A Tomás Rufo: en pocos días Juli y Tomás con mi mago en Madrid, cartelazo!
A la verdad
A Raúl: eterno 7 del Madrid


