En la tarde del martes 4 de noviembre de 2025, un avión de carga de la empresa UPS se estrelló poco después de despegar del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali de Louisville, en Kentucky (Estados Unidos), causando múltiples víctimas y provocando un extenso incendio en las inmediaciones.
De acuerdo con las autoridades estatales y locales, el aparato correspondía al vuelo 2976 con destino al aeropuerto de Honolulu, Hawái. La aeronave, un modelo McDonnell Douglas MD‑11F, se estrelló a una altitud muy baja — apenas a unos 55 metros luego del despegue —, lo que sugiere que no logró ganar altura suficiente.
El saldo provisional reporta al menos siete personas fallecidas, incluidos los tres tripulantes que iban a bordo del avión, así como cuatro civiles en tierra. También se registraron once heridos, algunos con lesiones graves. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, señaló que “la cifra va a crecer” y describió la escena como altamente peligrosa debido a la presencia de materiales inflamables en la zona.
Tras el impacto, se produjo una gran bola de fuego y una densa columna de humo visible desde varios kilómetros de distancia. Las llamas se extendieron a edificaciones industriales cercanas al aeropuerto y provocaron la suspensión temporal de las operaciones aéreas en la instalación.
La investigación del siniestro está siendo liderada por la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) en colaboración con la Administración Federal de Aviación (FAA). Se espera que el proceso pueda tardar entre 12 y 24 meses, dado el impacto y las dimensiones del accidente. Mientras tanto, la empresa UPS informó que está colaborando con las autoridades y advirtió que sus operaciones podrían verse afectadas temporalmente debido al cierre de su centro logístico en dicho aeropuerto.
El aeropuerto en cuestión es un importante hub de carga a nivel mundial, ya que alberga la instalación denominada UPS Worldport, lo que potencialmente añade complejidad logística al accidente. Las autoridades locales mantienen cerradas carreteras aledañas, establecieron un perímetro de seguridad de varios kilómetros y habilitaron un centro de asistencia para familiares de posibles víctimas atrapadas en el área industrial afectada.
Por el momento, se desconoce la causa exacta del accidente y se trabaja para recuperar la caja negra de la aeronave y recopilar toda la evidencia pericial. Se ha pedido a la comunidad evacuar la zona de riesgo y mantenerse informada de las comunicados oficiales.
La prioridad ahora es atender a las víctimas, estabilizar la escena y avanzar en las pesquisas, que podrían ofrecer información clave para prevenir accidentes similares en el futuro.


