En una entrevista reciente con Sean Hannity de Fox News, el presidente Donald Trump reconoció que “la inflación ha vuelto”, atribuyendo su resurgimiento a las políticas económicas de su predecesor, Joe Biden. Trump afirmó que la administración anterior implementó medidas que han llevado al aumento de los precios al consumidor.
Según datos del Departamento de Trabajo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento del 0,5% en enero, el mayor aumento mensual desde agosto de 2023. Este repunte situó la inflación anual en un 3%, superando las expectativas de los economistas. Los principales factores detrás de este incremento incluyen el alza en los costos de energía y alimentos, destacando un aumento del 15,2% en los precios de los huevos debido a un brote de gripe aviar.
En respuesta a estos datos, Trump expresó en su red social Truth: “¡La inflación de Biden está en alza!”. Además, instó a la Reserva Federal a reducir las tasas de interés de inmediato para contrarrestar los efectos inflacionarios. Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, indicó que, aunque la economía muestra fortaleza, aún es prematuro considerar una reducción de las tasas, ya que la inflación sigue siendo una preocupación.
Analistas económicos señalan que las políticas comerciales de Trump, como la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México, y del 10% a productos chinos, podrían ejercer una presión adicional sobre los precios al consumidor. Estas medidas, junto con la incertidumbre económica global, podrían influir en las decisiones futuras sobre política monetaria y en la trayectoria de la inflación en el país.
Mientras tanto, el mercado bursátil ha reflejado la inquietud de los inversores ante el aumento de la inflación y la posibilidad de ajustes en las tasas de interés. El índice Dow Jones registró una caída de 225 puntos tras la publicación de los datos inflacionarios, evidenciando la sensibilidad del mercado ante las expectativas económicas.
La administración Trump ha manifestado su compromiso de abordar la inflación mediante políticas que promuevan la producción energética nacional y la reducción de regulaciones, con el objetivo de estabilizar los precios y fortalecer la economía estadounidense.