Por: Cristina Padín.
Le gustaba organizar cosas a Manuel. Y por supuesto también a Pablo. Y, en la mitad de un cálido noviembre, organizaron algo muy bello relacionado con el toreo. Eran gratos aficionados a la Fiesta, eran castellanos, nobles y firmes. Como la palabra que es real y, dice la canción, como los ojos negros.
En esta ocasión crearon M y P, Manuel y Pablo, una tarde festivo-solidaria…
Hubo un tentadero, qué grato sabor tiene la torería que es buena, qué bella es la muleta y què sonido tan lindo canta el capote.. y hubo también una actuación flamenca. Qué hermosura el cante, qué hondura la guitarra. Castañas, chocolate, churros, vino.. qué nuestro todo.. Y una donación. Es muy bonito ayudar…
Se donaron libros y dinero y juguetes.. Para ayudar a los más necesitados…
Cuando, en la noche, alguien decidió robar todo que se había logrado no tuvo en cuenta que su acción, asquerosa y aberrante, lograría el efecto opuesto. Nada más descubrir tan espantoso suceso Manuel y Pablo se propusieron lograr una colecta todavía mayor. Puso Manuel, el padre, más dinero, y el niño Pablo juegos..
En horas se recaudó el triple de lo inicialmente recaudado. Se unieron los pueblos vecinos.. El bien siempre vence al mal…
Dedicado a las cosas bien hechas
Al toreo
A la generosidad
A Manuel y a Pablo
A mi amiga Ana
A Rosario
A mi querido Luis
Y a cada campaña de ayuda y nobleza


