En Quintana Roo se impulsa una consulta ciudadana para definir un posible aumento en la tarifa del transporte público. La iniciativa busca que los usuarios manifiesten si están dispuestos a pagar más, siempre y cuando existan mejoras concretas en el servicio. Esta medida fue anunciada por el Instituto de Movilidad del estado (Imoveqroo) y programada para el 5 de octubre en todos los municipios, con módulos de recepción ubicados en domos y palacios municipales.
El titular de Imoveqroo, Rafael Hernández, explicó que el ajuste no será automático ni verbal: los concesionarios deberán asumir compromisos legales para modernizar las unidades, aumentar la frecuencia y ampliar cobertura. “Hoy una persona para que pueda llegar hasta su destino final está entre los 21 y 24 pesos”, indicó Hernández al comparar la tarifa técnica con el costo real del servicio.
Según sondeos preliminares, la mayoría de los ciudadanos consideró razonable un aumento de entre 3 y 5 pesos. Asimismo, estudiantes universitarios expresaron que apoyarían un alza siempre y cuando las unidades incluyan mejoras como aire acondicionado, mayor frecuencia y rutas ampliadas. El director estatal precisó que el reajuste no superaría los 20 pesos.
La consulta será determinante para validar si, como contrapartida del aumento, los concesionarios deberán comprometerse a elevar la calidad del transporte. El proceso pretende ser una vía más participativa en la definición de tarifas, donde el respaldo social y los compromisos ejecutables serán claves para decidir el futuro del transporte público en Quintana Roo.


