La activista y premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, ha regresado a su ciudad natal en Pakistán por primera vez desde el ataque que sufrió hace 13 años. En octubre de 2012, Malala fue atacada por los talibanes debido a su defensa de la educación de las niñas en el valle de Swat.
Durante su visita, Malala expresó su alegría al reencontrarse con su tierra natal. A través de sus redes sociales, compartió: “De niña, pasaba todas las vacaciones en Shangla, Pakistán, jugando junto al río y compartiendo comidas con mi familia”. Añadió que fue “una gran alegría” regresar después de tantos años para estar rodeada de montañas, sumergir sus manos en el río frío y reír con sus primos.
La visita se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad y se mantuvo en secreto para evitar cualquier incidente. Malala estuvo acompañada por su padre, Ziauddin Yousafzai, su esposo, Asser Malik, y su hermano. Durante su estancia, se reunió con familiares, visitó el cementerio de sus antepasados y recorrió la escuela y el colegio femenino que fundó en 2018, instituciones que actualmente ofrecen educación gratuita a unas mil alumnas en una zona donde antes no existían opciones de educación superior para niñas.
Además, Malala extendió sus condolencias a las familias afectadas por un reciente atentado en Bannu, que resultó en la muerte de 18 personas, entre civiles y personal de seguridad. Expresó su deseo de paz en todo Pakistán, calificando los ataques recientes como “desgarradores”.


