Después de casi cuatro décadas liderando la edición estadounidense de Vogue, Anna Wintour ha anunciado este 26 de junio de 2025 que renuncia a su puesto como editora en jefe de la emblemática revista.
En una reunión matutina con su equipo, la veterana periodista británico-estadounidense —de 75 años— explicó que, aunque cede las responsabilidades diarias como editora, no abandona la empresa Condé Nast ni la marca global Vogue. Wintour seguirá desempeñándose como directora global de contenido (Chief Content Officer) de Condé Nast y directora editorial global de Vogue, supervisando todas las ediciones internacionales y otras publicaciones del grupo.
Según Wintour, su deseo es “ayudar a la próxima generación de editores apasionados a irrumpir con sus propias ideas, con una visión nueva y emocionante de lo que puede ser una gran compañía mediática”. Añadió que el puesto que desempeñará quien la suceda será “responsable de contenido editorial” en Vogue EE. UU. y deberá reportar directamente a ella.
El liderazgo de Wintour en Vogue comenzó en 1988, cuando sucedió a Grace Mirabella. Su primera portada, en noviembre de ese año, rompió esquemas al mostrar a la modelo Michaela Bercu vestida con jeans y un suéter de alta costura, una elección que ella misma calificó como una señal de “los vientos del cambio”. Durante su mandato, introdujo celebridades en la portada, fortaleció la relevancia cultural de la publicación y consolidó eventos icónicos como la Gala del Met, al tiempo que impulsó innovaciones en la industria editorial.
Aunque no se ha anunciado oficialmente quién ocupará el nuevo cargo editorial en Vogue EE. UU., su sucesor tomará las riendas de las operaciones diarias, mientras Wintour se concentrará en su labor global dentro de Condé Nast.
Con este paso, Wintour no sólo cierra una etapa fundamental en la moda y el periodismo, sino que también marca el inicio de una transición estratégica en la organización editorial del grupo, lanzando una nueva era centrada en la colaboración intergeneracional.


