José Antonio Kast asumió este miércoles la presidencia de Chile durante una ceremonia oficial realizada en el Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, dando inicio a un nuevo gobierno que marcará un cambio en el escenario político del país y de la región. La investidura contó con la presencia de delegaciones internacionales, jefes de Estado, representantes políticos y más de 1.200 invitados que acudieron al acto de cambio de mando.
Durante la ceremonia, el mandatario recibió los símbolos del poder presidencial, entre ellos la banda presidencial y la Piocha de O’Higgins, en un acto tradicional del sistema republicano chileno que formaliza el inicio del mandato de cada presidente.
Kast, quien ganó la elección presidencial de 2025 con más del 58% de los votos, inicia así un periodo que se extenderá hasta 2030, sucediendo al presidente saliente Gabriel Boric. Su triunfo se produjo en un contexto marcado por preocupaciones ciudadanas relacionadas con la seguridad pública, la inmigración irregular y la situación económica.
La ceremonia de investidura reunió a diversas figuras internacionales y líderes políticos de la región. Entre los asistentes se encontraban jefes de Estado, delegaciones diplomáticas y representantes de distintos sectores políticos, así como la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien acudió al evento como invitada especial.
Machado se refirió al nuevo mandatario chileno y destacó su papel en el escenario político del país. “Kast ha hecho cosas increíbles por la unión de Chile de cara a esta nueva etapa en su historia”, afirmó la dirigente venezolana durante su participación en los actos relacionados con el cambio de mando.
La llegada de Kast al poder ha sido interpretada por analistas como uno de los cambios políticos más significativos en Chile en las últimas décadas, reflejando un giro hacia posiciones más conservadoras en el panorama político nacional y regional.
Con el inicio de su mandato, el nuevo presidente chileno enfrenta el desafío de implementar su programa de gobierno en un contexto político marcado por la polarización y por las expectativas generadas tras su victoria electoral.


