El fármaco Keytruda, un innovador medicamento de inmunoterapia utilizado en el tratamiento de diversos tipos de cáncer en etapas avanzadas, ha sido suspendido en las unidades médicas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) debido al riesgo de falsificación. Esta medida fue anunciada por la delegación del Issste en Yucatán, que aseguró que el medicamento ya no se encuentra en uso en la entidad. La alerta sobre la falsificación de Keytruda es el resultado de una investigación nacional e internacional que ha revelado la circulación de lotes apócrifos en instituciones públicas de salud, incluyendo hospitales del Issste.
De acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la alerta sanitaria más reciente, actualizada en marzo de 2026, advierte sobre la falsificación de Keytruda® 100 mg/4 mL, solución inyectable. A los lotes previamente identificados, como Y011745 y Y005786, se sumaron nuevos registros, tales como Y005560, con fecha de caducidad en octubre de 2025, y DR82765, con vencimiento en mayo de 2026. La Cofepris ha subrayado que, al tratarse de productos falsificados, se desconoce su origen, las condiciones de fabricación, almacenamiento y transporte, lo que representa un grave riesgo para la salud, ya que no se puede garantizar su seguridad, eficacia ni calidad.
El caso de Keytruda cobra mayor relevancia en Yucatán tras el testimonio de un paciente atendido en el Hospital Regional “Elvia Carrillo Puerto” de Mérida, quien reportó efectos adversos luego de recibir dosis provenientes de lotes que posteriormente fueron identificados como irregulares. Esta situación encendió las alertas sobre la cadena de suministro y los mecanismos de control en la adquisición de insumos médicos de alta especialidad dentro del sistema público de salud.
México es el único país, entre los analizados, donde se han detectado múltiples casos de falsificación de Keytruda dentro del sistema de salud público, según el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Los registros oficiales indican que al menos 10 instituciones adquirieron frascos correspondientes a lotes que, posteriormente, fueron señalados por la Cofepris. La alta demanda de Keytruda, debido a su elevado costo (aproximadamente 97 mil pesos por frasco en México), ha generado presiones sobre los sistemas de salud y ha dado lugar a la aparición de mercados ilegales, donde circulan versiones falsificadas del medicamento.
Desde que se detectaron los primeros casos de falsificación, la Fiscalía General de la República ha tenido conocimiento de al menos 30 incidentes relacionados con el medicamento en los últimos cinco años, aunque hasta el momento no se han logrado sentencias por estos hechos. Además, se ha confirmado al menos un caso de fallecimiento asociado al uso de un producto falsificado.
El retiro de Keytruda de los hospitales del Issste en Yucatán se da en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la eficacia de los medicamentos utilizados en el tratamiento de enfermedades graves. Aunque las autoridades del Issste aseguran que el medicamento ya no está en uso, este incidente ha dejado en evidencia las fallas en los controles de calidad y en la vigilancia sobre la adquisición de medicamentos especializados en el sistema de salud pública.
Hasta el cierre de esta edición, se buscó una respuesta de la farmacéutica Merck, fabricante de Keytruda, pero no se obtuvo información oficial sobre el asunto. Este caso continúa siendo un tema relevante tanto para las autoridades sanitarias como para los pacientes que dependen de tratamientos oncológicos efectivos y seguros.


