LA PELOTA ES REDONDA
Luis Felipe Alvarez
14 de mayo de 2026
A los 10 años, intenté convencer a mi padre de los beneficios de los videojuegos en el desarrollo de habilidades infantiles. Por suexpresión entendí que no compartía del todo mi entusiasmo. Treinta y cinco años después escuché los mismos argumentos en boca de mi hijo de la misma edad. Es grato ver como los videojuegos acortan distancias generacionales.
En mi infancia jugaba Mario Bros en un viejo Atari 2600, sin imaginar que ese plomero se convertiría en un ícono histórico y vigente.Cuando Super Mario Bros apareció en Nintendo, los jugadores más experimentados descubrieron atajos ocultos que permitían saltarse varios niveles y llegar mucho másrápido al final del juego. Aquello terminórevelando una paradoja interesante: avanzar más rápido también significaba perder muchode la experiencia del juego.
La pregunta inevitable fue: ¿Por qué querríamos suprimir precisamente aquello que nos hace disfrutar el juego?
En días recientes participé en un intercambio de ideas sobre lo que muchos consideran la estadística definitiva del beisbol moderno: el WAR.
El WAR es una estadística avanzada que intenta medir cuántas victorias aporta un jugador por encima de las que aportaría un reemplazo promedio. La idea es resumir todo el valor de un jugador en un solo número. Y aquí es donde conviene distinguir entre resumir y entender.
El WAR resume demasiada información en un solo número. Sin embargo, pierde brillo cuando no logra aportar las respuestas importantes y nos obliga a volver a las preguntas originales.
A la fecha, los líderes en WAR son Bobby Witt Jr. (2.8), Aaron Judge (2.5) y Shea Langeliers (2.4).
Los dos primeros no requieren demasiada explicación. Incluso alguien que no siga diariamente la temporada entiende lo que Bobby Witt Jr. y Aaron Judge representan para sus equipos. En ese sentido, el WAR simplemente confirma algo que ya intuíamos: ambos están haciendo exactamente aquello que esperamos de superestrellas de ese nivel.
Pese a su juventud, Witt Jr. ya acumula Guantes de Oro, Bates de Plata y un Guante de Platino. Judge por su parte, ya construyó una carrera histórica: múltiples MVP, récord de cuadrangulares en la Liga Americana y presencia permanente entre la élite del juego.
Pero entonces aparece Shea Langeliers.
El WAR nos dice que su valor es de 2.4 y lo sitúa al lado de futuras figuras del Salón de la Fama. Entonces surge la pregunta: ¿qué es lo que está haciendo exactamente?
Finalmente volvemos a las preguntas de siempre ¿Cuál es su AVG, OBP, OPS?
Langeliers, receptor de los Atléticos, liderala Liga Americana en promedio bateo (.340), encabeza el departamento de hits (52), es segundo en slugging (.641), OPS (1.037) ywOBA (.445), además de aparecer entre los mejores en wRC+, cuadrangulares, carreras anotadas y OBP.
Ahí es donde el análisis empieza realmente a cobrar vida.
Como yo lo veo, podemos tomar el atajo y decir simplemente que Shea Langeliers tiene un WAR de 2.4, o podemos recorrer el juego completo y descubrir por qué. No siempre más rápido es mejor.
Como comenté en aquella conversación en redes sociales, mi inconformidad de fondo no es con el WAR. Mi problema es con quienes utilizan una sola cifra para sustituir el análisis profundo. El que representa la esencia del deporte que amamos. Ese que el Mago Septién llamaba “el juego de los numeritos”
La Pelota es Redonda
Pero viene en caja cuadrada
Luis Felipe Alvarez


