Unos catan vinos, otros huelen perfumes que todavía no han salido al mercado, pero otros no paran de comer de comida rápida. Nos referimos a alimentos estilo hamburguesas, papas fritas, alitas de pollo. Eso que solemos consumir en Wendy’s o en Burger King, o las bolsitas de Cheetos que compramos para pasar la tarde.
Su nombre real es John, aunque prefiere evitarnos el apellido para preservar su identidad. Este estudiante universitario vive todavía con sus padres en las afueras de Nueva York, es conocido por todos como ‘ReportOfTheWeek’.
Es un célebre Youtuber que se hace de unos 1.800 dólares al mes, tan solo comiendo toda la comida rápida que ponen en sus manos. Comiendo y comentando, claro está. De ahí su fama, y porque le habla con honestidad a la cámara y a los millones de internautas que le siguen con fidelidad.
Sus puntos de vista van desde la crítica severa, hasta el elogio. Lo mismo opina sobre lo seco que está el pollo de la Chicken Little de KFC, que aplaude la pegada de la salsa con la que se ofrece la hamburguesa de tocineta 3-Way de Hardee’s.
En total ya van cerca de 600 platos de comida rápida los que han sido comentados por John, a quien también se le conoce como ‘ReviewBrah’.
Entre una cosa y la otra, John se embolsa cerca de 1.500 dólares gracias a la publicidad en YouTube, además de otros 300 dólares por donaciones de particulares.
Su estilo y su imagen son más bien clásicos. Parece un dandy, con un porte elegante y un tono en sus palabras que por momentos es ligeramente británico, y en otros casos recuerda a un Humphrey Bogart en la pubertad; pero lo que se lleva a la boca no se destaca precisamente por su exquisitez: es la comida más barata que se produce en el mercado, la menos “ilustre”.
Él mismo se explica: “¿Por qué reseñar un restaurante que solo unos pocos afortunados pueden visitar cuando millones de personas consumen comida rápida todos los días? Quiero servirle a la mayor cantidad de gente posible”.
Ahí está su éxito: en un jocoso “servicio público”, a partir del cual la gente, sobre todo los más jóvenes, se lanzan sobre un producto o terminan mirándolo con desconfianza.
Entre sus blancos más atacados se encuentra la cadena KFC. “Siempre trato de ser positivo –asegura, pero me decepciono una y otra vez”.
Su éxito tal vez esté también en el contraste entre su apariencia de caballero de los años 40 del siglo XX y el pedazo de hamburguesa que engulle delante de la cámara para millones de espectadores.
Sobre su nueva chaqueta algo más grande que su talla real, este John famoso asegura: “No me importa si piensan que parezco un vendedor de carros usados. Me gusta”.
Él es único. No sabemos qué hará cuando termine sus estudios universitarios, pero por el momento se divierte degustando lo más popular entre las comidas de hoy y hablándole a todos a través de la red de redes sin esconder lo que en realidad piensa.
Y para quienes pretenden seguir sus pasos, John tiene un solo consejo: que encuentren algo que los haga diferentes.


