El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció ayer lunes que cancelará el millonario proyecto de un nuevo aeropuerto internacional en Ciudad de México, tras una polémica consulta en la que los ciudadanos eligieron una opción más económica.
“La decisión es obedecer el mandato de los ciudadanos, de modo que se van a construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, se va a mejorar el actual aeropuerto de Ciudad de México y se va a reactivar el aeropuerto de Toluca”, aseguró en conferencia.
El presidente electo señaló que buscará que los constructores del nuevo aeropuerto, que se construye en Texcoco, continúen haciendo obras en Santa Lucía o se llegue a un arreglo.
“Hay la posibilidad de que sigan con los contratos, haciendo la obra en Santa Lucía, el mismo volumen de obra o llegar a arreglos y en todo caso, se va a actuar con apego a la legalidad”, dijo.
López Obrador reiteró que quedarán a salvo los intereses de las empresas y los inversionistas de Texcoco, ya que “hay fondos en el fideicomiso actual que respaldan los compromisos en contratos y en inversiones; pero además de eso existe el respaldo, el aval, nuestra palabra, nuestra autoridad moral y política de atender cualquier reclamación de empresas o de inversionistas”.
Expuso que hasta ahora los empresarios involucrados no se han manifestado en el sentido de presentar alguna denuncia, pero “en el caso de que lo hicieran, están en su derecho también; lo que yo he percibido es una disposición a un arreglo, porque no van a perder, es decir, se van a respetar los contratos”.
Dejó claro que con esta decisión se pone a salvo el lago Nabor Carrillo, en donde ya no se ahuyentará a las aves y se instalarán mesas con expertos que permitan determinar el mejor futuro para el predio de Texcoco, en donde se perfila también un parque ecológico.
Enfatizó que el ingeniero José María Riobóo es uno de los mejores especialistas en su ámbito, que siempre lo ha apoyado y descartó que fuera a participar como contratista en el nuevo proyecto.
El próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, explicó que lo que se construirá será un sistema aeroportuario, que integrará al Aeropuerto Internacional capitalino, el Aeropuerto Internacional de Toluca y un Nuevo Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, que a su conclusión permitirá atender entre 60 y 70 millones de pasajeros al año.
Para Texcoco, aseguró, se estima que puede haber gastos no recuperables a pagar por algo menos de 40 mil millones de pesos, e independientemente de un ahorro, se rescatará la inversión que ya existe hoy en la terminal aérea capitalina.
Puntualizó que la inversión total para los dos aeropuertos del sistema y la construcción del de Santa Lucía será menor de 100 mil millones de pesos y garantizó que el proyecto se llevará a cabo con absoluta transparencia.
Finalmente, el presidente electo les dijo a los ciudadanos mexicanos que “fue lo mejor de lo mejor, que es motivo de alegría, así como se los estoy diciendo, no exagero, fue una muy buena decisión que tomaron los ciudadanos y nosotros respaldamos porque vamos a gobernar obedeciendo”.
Al respecto, el actual presidente, Enrique Peña Nieto, advirtió que al cancelar la obra, el gobierno entrante “tendrá que hacer frente al pago de compromisos, los cuales probablemente requerirán el uso de recursos fiscales adicionales al impuesto que pagan los usuarios del aeropuerto”.
El mandatario aseguró además que hasta que termine su administración, el próximo 30 de noviembre, “no se realizará modificación alguna ni a la concesión ni a la ejecución del proyecto”, por lo que los bonos que se emitieron para su financiamiento serán administrados como previsto.


