Al menos 17 agricultores murieron y otros 13 resultaron heridos tras un ataque perpetrado por hombres armados en el noroeste de Nigeria, de acuerdo con información atribuida a un funcionario local y a un residente de la zona. La agresión ocurrió el viernes en la localidad de Goron Namaye, ubicada en el área de Maradun, en el estado de Zamfara. Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del ataque.
Las víctimas se encontraban trabajando en sus campos cuando los agresores irrumpieron en el lugar. Shehu Musa, residente de Maradun, declaró a The Associated Press que “los agricultores estaban trabajando en sus tierras cuando los bandidos atacaron de repente y mataron a 17 de ellos”. También informó que las personas heridas fueron trasladadas a un hospital para recibir atención médica.
El presidente del gobierno local de Maradun, Sanusi Dosara, señaló en un comunicado que el ataque fue consecuencia de la negativa del gobierno del estado de Zamfara a negociar con los hombres armados. Además, pidió a las fuerzas gubernamentales desmantelar el enclave de Bayan-Ruwa, situado en el bosque de Maradun, donde presuntamente se ocultaban los agresores.
El hecho se registra en medio de un aumento de ataques de bandas armadas en la región. Un día antes, 39 personas fueron secuestradas en Magamin Diddi, una comunidad de Maradun, lo que llevó a residentes a buscar un acercamiento con familiares de un presunto líder criminal para intentar negociar la paz y atender la crisis de secuestros.
La violencia en Nigeria continúa afectando a distintas comunidades, especialmente en zonas donde se combinan ataques armados, secuestros con fines de rescate e insurgencia. Según Naciones Unidas, esta crisis ha dejado miles de muertos y millones de desplazados a lo largo de los años, pese a las promesas del presidente Bola Tinubu de frenar la inseguridad en el país.


