El colapso de un túnel presuntamente utilizado para la extracción ilegal de combustible generó una intensa movilización de cuerpos de emergencia en el Estado de México, donde cuatro personas quedaron atrapadas bajo tierra, de acuerdo con reportes difundidos este martes.
Los hechos ocurrieron en una zona donde operaría infraestructura clandestina vinculada al robo de hidrocarburos, actividad conocida como huachicol. Tras el derrumbe, equipos de rescate acudieron de inmediato al sitio para iniciar las labores de localización y extracción de las personas afectadas, quienes permanecen atrapadas en el interior del conducto subterráneo.
Autoridades locales y servicios de emergencia desplegaron un operativo que incluye maquinaria especializada y personal capacitado en rescate en espacios confinados, con el objetivo de remover escombros y evitar nuevos colapsos que pongan en riesgo tanto a las víctimas como a los rescatistas.
De manera preliminar, se informó que el túnel habría sido excavado de forma irregular, lo que incrementa la probabilidad de derrumbes debido a la falta de medidas de seguridad estructural. Este tipo de construcciones clandestinas suele carecer de supervisión técnica, lo que representa un riesgo constante para quienes participan en estas actividades.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el estado de salud de las personas atrapadas, mientras continúan las labores contrarreloj para lograr su rescate. Asimismo, se espera que en las próximas horas se brinde información oficial sobre las condiciones del sitio y las posibles responsabilidades derivadas del incidente.
El caso vuelve a poner en evidencia los peligros asociados al robo de combustible, una práctica que, además de generar pérdidas económicas, representa un riesgo significativo para la vida de quienes se involucran en estas redes ilegales.


