Por: Cristina Padín.
La espera se levantó temprano. Despertaba también el sol y apartaba sus sábanas rosa y anaranjadas. Era viernes, viernes 13 con su misterio, era mayo y era el día de la Virgen de Fátima. Qué fecha tan hermosa y llena de sentimiento…
La espera desayunó café y fruta y pan con aceite, que los desayunos son importantes.
Y rezó una oración (una sola, y una sincera, no como las que fingen los que no han rezado nunca y quieren decir que sí) Y aguardó…
Aguardar es sereno y tranquilo, como lo son también las personas cultas y sabias. Pasara lo que pasara ya estaba pasando… y era precioso! Confiar, aguardar.. imaginar.. sentir.. la emoción.. eso es vivir…
Cuando a las siete de la tarde el mago Talavante compareciera en la plaza de Las Ventas la espera habría terminado. Alejandro otra vez en Madrid. Y todo volvería a empezar…
Para Talavante: el toreo, la verdad y la pureza
Para familia de Talavante y talavantinos
Para cuadrilla de Talavante
Para mi querido Luis, hoy hace siete años que supe de ti
Para Juan Carlos
Para las esperas
Para el toreo
Para las personas cultas y con sentimiento


