Por Marco Antonio Cortez Navarrete
En un mundo saturado de tecnologías de información y comunicación (TIC), la lectura sigue siendo una de las herramientas más poderosas para el desarrollo intelectual, emocional y social de las personas.
Este concepto es para mi, en síntesis, el propósito principal de la Feria Internacional de la Lectura (FILEY) que concluyó el pasado domingo y tuvo como escenario el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.
Aunque las TIC han transformado la forma en que interactuamos con la información, muchas veces en detrimento de la calidad y la profundidad del conocimiento, la lectura promueve la reflexión crítica, la concentración y el desarrollo del pensamiento complejo.

En los 130 módulos que exhibieron y pusieron a la venta más de 10 mil títulos los organizadores —funcionarios y académicos de la Universidad Autónoma de Yucatán— buscaron a lo largo de varios días fomentar las habilidades cognitivas esenciales.
Recordemos que la capacidad de mantener la atención en un tema durante un largo período de tiempo es un ejemplo de cómo la lectura activa partes del cerebro que las tecnologías de información, como los medios sociales o los contenidos fragmentados, no logran estimular de la misma manera.
La lectura, amables lectores, permite que las personas se enfrenten a ideas complejas, desarrollen su vocabulario, mejoren su capacidad para organizar pensamientos y amplíen su horizonte de conocimientos.
Además, debo enfatizar, leer textos profundos y detallados, como los libros o artículos académicos, impulsa a las personas a realizar un ejercicio constante de análisis y comprensión.

Este proceso favorece la reflexión crítica, permitiendo que los lectores no solo asimilen información, sino que también cuestionen, discutan y conecten diversas ideas, lo que contribuye a un aprendizaje más enriquecedor.
Por otro lado, las tecnologías de información y comunicación, si bien han democratizado el acceso a la información, también han modificado la manera en que nos comunicamos. Vale precisar que las plataformas digitales, las redes sociales, las aplicaciones de mensajería instantánea y los vídeos breves, como los de TikTok o YouTube, tienden a promover una forma de comunicación rápida y superficial.
En lugar de textos largos y elaborados, las TIC favorecen mensajes cortos, visuales y muchas veces fragmentados, diseñados para ser consumido de manera rápida y directa, adaptándose a la inmediatez y la brecha de atención cada vez más corta de los usuarios.
El contenido breve y las interacciones rápidas predominan, y esto puede dar lugar a la pérdida de habilidades cognitivas relacionadas con la concentración profunda y la comprensión matizada de temas complejos.

Finalmente, el exceso de información fragmentada y las notificaciones constantes, que promueven la multitarea, pueden afectar negativamente la capacidad de las personas para leer y reflexionar con calma.
Por todo lo anterior celebro que la UADY mantenga y consolide la FILEY, evento que sin duda es el más trascendente en todo el sureste y gran parte del país llegando incluso a otras naciones del mundo. FILEY…si el destino así lo quiere, nos vemos en 2026.
