Este lunes se cumplen 100 días de gobierno del presidente Andrés
Manuel López Obrador. Como cada seis años estos primeros días del
inicio de una administración sirven para echar a andar los programas y
acciones más emblemáticos; este periodo es propicio, además, para
establecer directrices y marcar el rumbo que nuestro país tomará para
el resto del sexenio.
acciones de austeridad y la presentación de un presupuesto de egresos
equilibrado; ambos atributos atienden un reclamo añejo de Coparmex y
desde luego de la sociedad en general de tener un gobierno que cueste
menos y sea eficaz.
El TLCAN ofreció beneficios claros para nuestro país y la continuidad
de la relación con nuestros socios de América del Norte a través del TMEC permite apreciar que el gobierno tiene claro que es de vital
importancia el cuidar y estrechar vínculos comerciales de largo plazo
con Estados Unidos y Canadá.
Paradójicamente, uno de los aspectos negativos de estos 100 días de
arranque del gobierno se circunscribe al ámbito económico. El gobierno
del presidente López Obrador arrancó mal, muy mal, pues el nuevo
aeropuerto de la Ciudad de México –la obra de infraestructura más
importante del país– fue cancelada a través de mecanismos
pseudodemocráticos que sentaron un muy mal precedente para la
inversión, privaron a México de tener un polo de desarrollo económico
de enorme potencial y, por desgracia, generaron costos financieros que
todos los mexicanos estaremos pagando durante años, sin recibir nada
a cambio.
En materia de crecimiento económico no podemos ser optimistas.
cualquier fuente que se consulte, sea la OCDE, el Banco de México o
los analistas del sector privado, se observa una constante, el ajuste a la
baja en las expectativas de crecimiento de México para 2019 y 2020.
Por el lado fiscal, la eliminación de la Compensación Universal está
generando afectaciones a miles de empresas, que la estarán pasando
mal hasta en tanto el gobierno rectifique. Por otro lado el régimen fiscal
especial para la frontera norte, no se parece en su implementación a lo
que el Presidente ofreció en campaña y deberá ajustarse para que sus
beneficios sean tangibles.
suspensión de las rondas petroleras y las subastas de electricidad
derivarán en la pérdida de inversiones millonarias para el sector,
mientras que los planes para Pemex no convencen a nadie y por el
contrario su situación financiera empeora, generando riesgos que
podrían golpear la calificación soberana de México en el futuro.
Respecto a la política social, el lado bueno y que todos respaldamos es
el apoyo decidido del Gobierno de México para los que menos tienen,
los sectores más vulnerables y los menos favorecidos. Ahí el lado
negativo y francamente muy preocupante está en los esquemas
clientelares mediante los cuales se lleva a cabo su ejecución, dadas
algunas decisiones que han dañado gravemente programas
importantes como el de Estancias Infantiles que beneficiaban a miles de
niños y madres trabajadoras, así como el de refugios para mujeres que
enfrentan problemas de violencia doméstica.
En materia de seguridad, entre lo positivo de estos primeros 100 días
se cuenta la aprobación de la Guardia Nacional que contó con el
respaldo de los gobernadores, un amplio consenso entre los
legisladores, y pronto tendrá la declaratoria de validez constitucional
para comenzar sus funciones de seguridad ciudadana a la brevedad.
En este sentido, también merece la pena mencionar las acciones
emprendidas contra el robo de combustible, pues en 2018 este delito
representó pérdidas por más de 65,000 millones de pesos para las
mermadas finanzas de Pemex. A pesar de la falta de planeación en la
distribución de combustible
lo largo de estos 100 días el balance es negativo, lo que pudo apreciarse
en dos situaciones que pusieron a prueba el compromiso de este
gobierno en este ámbito. El primero, los bloqueos de vías ferroviarias
en Michoacán, y el segundo, los paros ilegales en empresas en el norte
del país. En ambos casos el gobierno fue omiso y fungió como mero
espectador.
Otro tema de gran trascendencia en nuestra agenda en estos 100 días
se refiere a las embestidas reprobables por parte del gobierno en contra
de los órganos autónomos y de la sociedad civil.
de casi noventa años hemos ganado batallas muy importantes de la
mano de la sociedad civil, algunas han servido para concretar
importantes cambios como la creación del IFE ciudadano, la autonomía
del Banco de México o los órganos reguladores, es por ello que
comprendemos y apreciamos su valor y continuaremos defendiéndolos
pues consideramos que un presidencialismo acotado por instituciones
fuertes y una sociedad civil activa y participativa le hace bien a nuestra
democracia y le hace bien a México.
Por otra parte, en el caso del Poder Judicial, la evidencia de cercanía
ideológica y hasta personal en el recién designado Presidente de la
SCJN y en las personas que integraron las ternas para las sustituciones
de Ministros, son señales negativas, poco alentadoras, pues se deja de
lado la independencia requerida para una sana división de poderes.
En Coparmex siempre estaremos a favor de los métodos democráticos
que incentiven la participación ciudadana, por ello consideramos que
las consultas ‘patito’ que ha ejecutado este gobierno representan una
perversión de lo que debería ser un ejercicio democrático ejemplar.
Un gobierno forjado desde la oposición debería hacer de la tolerancia
uno de sus valores irrenunciables y de vivencia cotidiana.
resulta incomprensible que se estigmatice o descalifique el desempeño
de cualquier organización o medio de comunicación por ejercer la crítica
o el derecho a disentir. La democracia está en riesgo cuando la
autoridad actúa de forma intolerante o despótica, y más aún cuando
pretende limitar u obstaculizar el ejercicio pleno de las libertades.
En estos primeros cien días hemos visto tanto aciertos como errores por
parte del presidente López Obrador y su gabinete. En Coparmex
seguiremos destacando lo bueno e igualmente seremos críticos en lo
malo. Esa es nuestra esencia y ese es nuestro compromiso con México.
Un abrazo afectuoso para todos


