Por: Cristina Padín.
Madrid es una caja de sorpresas con una puerta abierta que abraza, acoge, respeta. Uno siente un hola que saluda cuando llega a Madrid. Madrid es moderna, a la vez es tradicional, trabajadora, serena, a la vez muy divertida, culta, generosa, sensible. Y en Madrid se hacen posibles lazos de amistad, de esa amistad que es buena y es real. De verdad, como todo lo que importa!
La amistad es una caja, también. Y cuando es pura no se rompe. Jamás. La amistad comprende, acompaña, apoya, se ríe, y cuando es necesario también llora, se divierte, y cuando toca también sufre, está, es, permanece. La amistad hace posibles tardes de toros, charlas de lecturas de libros, viajes apasionantes, copas de vino, cenas, paseos..
Y la amistad, como Madrid, es una esencia con la que siempre se puede contar..
A Hamlet, le recordaremos siempre, nunca se rendía
A Albriux
A Madrid. Ciudad en la que he vivido y en la que siempre me siento genial
A la amistad
A las tardes de toros
A mi Luis
A Jose y su ideal Valvás
A los libros y a la fabulosa librería Rpdríguez


