Abelardo de la Espriella asume la Presidencia de Colombia arropado por líderes de América Latina
Abelardo de la Espriella asumirá este viernes 7 de agosto la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia que marcará un hecho inédito en la política del país al realizarse en Cali y no en Bogotá, como tradicionalmente ha ocurrido con los relevos presidenciales.
La investidura tendrá como escenario la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, recinto que recibirá a mandatarios, representantes diplomáticos y personalidades internacionales que viajaron a la capital del Valle del Cauca para acompañar el inicio del nuevo gobierno colombiano. El acto está programado para comenzar durante la tarde de este viernes.
La elección de Cali representa una ruptura con más de un siglo de tradición política. El Congreso colombiano autorizó el traslado de la ceremonia, convirtiendo a la ciudad en el epicentro institucional y diplomático del país durante el cambio de gobierno. De la Espriella ha relacionado la decisión con su intención de impulsar una administración con mayor presencia de las regiones y enviar un mensaje de respaldo a las Fuerzas Armadas.
Entre las figuras internacionales que acompañarán al nuevo mandatario destaca el rey Felipe VI de España, quien llegó durante la mañana a Cali y fue recibido con honores oficiales en el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón. El monarca viajó acompañado por el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
La presencia latinoamericana también será relevante. Los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, José Antonio Kast, y Paraguay, Santiago Peña, arribaron a Cali desde el jueves para participar en la ceremonia. También se confirmó la presencia del presidente hondureño, Nasry Asfura, así como del primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas, la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, y el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa.
A la lista se suman mandatarios como Daniel Noboa, de Ecuador; Laura Fernández, de Costa Rica; José Raúl Mulino, de Panamá, y Luis Abinader, de República Dominicana, además de representantes y delegaciones de distintos gobiernos. La amplia participación internacional convierte la investidura en uno de los primeros escenarios en los que podrán observarse las relaciones diplomáticas que buscará construir la nueva administración colombiana.
México, por su parte, estará representado por la subsecretaria para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Raquel Serur Smeke, enviada en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La llegada de los invitados internacionales obligó a desplegar un amplio dispositivo de seguridad en Cali. Más de 11 mil integrantes de la Fuerza Pública fueron movilizados para vigilar los principales puntos de la ciudad, las rutas utilizadas por las delegaciones y las instalaciones donde tendrá lugar la ceremonia presidencial.
El cambio de sede también tiene una carga política. La Presidencia colombiana ha estado históricamente vinculada a Bogotá y a la Plaza de Bolívar como escenario del relevo de poder. La elección de Cali busca colocar a las regiones en el centro de la ceremonia y anticipa uno de los mensajes que De la Espriella ha querido transmitir antes de asumir formalmente el cargo.
La jornada supone además el cierre del gobierno de Gustavo Petro, quien ocupó la Presidencia desde agosto de 2022. Durante las últimas semanas, el proceso de transición entre ambas administraciones estuvo marcado por diferencias respecto a la organización de la posesión y el proceso de empalme gubernamental. El propio Petro había asegurado que entregaría el poder el 7 de agosto conforme a lo establecido por la Constitución.
De la Espriella llegará así a la Presidencia acompañado por una significativa representación internacional y bajo la atención política de toda la región. La presencia de mandatarios como Milei, Kast, Peña y Noboa también refleja un nuevo escenario entre los gobiernos latinoamericanos, mientras Colombia comienza una administración que deberá definir desde sus primeros días sus prioridades en seguridad, economía, política exterior y relación con las instituciones.
Con la ceremonia de Cali comenzará oficialmente un nuevo periodo político para Colombia. Abelardo de la Espriella asumirá el mandato hasta 2030 con el reto de transformar la victoria electoral en una agenda de gobierno y conducir a un país marcado por profundas divisiones políticas, sociales y regionales.