España desmantela una de las mayores redes de tráfico de personas en el Mediterráneo
Las autoridades españolas desarticularon una de las mayores organizaciones criminales dedicadas al tráfico marítimo de migrantes en el Mediterráneo occidental, en una operación que dejó 78 personas detenidas y permitió descubrir un entramado que habría generado más de 24 millones de euros mediante el traslado irregular de personas hacia España.
La denominada Operación Salem fue desarrollada conjuntamente por la Policía Nacional y la Guardia Civil, con el apoyo de Europol y la colaboración de autoridades de Francia, Portugal y Polonia. De los 78 detenidos, 77 fueron arrestados en España y uno en Argelia. Además, 27 de los implicados ingresaron en prisión provisional.
Las investigaciones señalan que la organización estaría detrás de al menos 64 operaciones migratorias en las que fueron introducidas irregularmente en territorio español más de 2 mil personas. Los beneficios obtenidos por la estructura criminal superarían los 24 millones de euros. En algunos casos, los migrantes llegaron a pagar hasta 12 mil euros por persona para realizar la travesía.
El grupo utilizaba embarcaciones de alta velocidad para mantener una ruta criminal de doble sentido entre España y Argelia. En los viajes hacia el país africano transportaban drogas y, durante el trayecto de regreso, las mismas embarcaciones eran utilizadas para trasladar migrantes hacia las costas españolas.
Los desembarcos se realizaban principalmente en zonas de Almería, Murcia, Cartagena, Alicante e Ibiza. De esta manera, la organización aprovechaba las embarcaciones para diferentes actividades ilícitas y aumentaba los beneficios obtenidos en cada viaje.
Las condiciones en las que se realizaban las travesías representaban un grave riesgo para los migrantes. De acuerdo con las autoridades españolas, las personas viajaban hacinadas en embarcaciones que navegaban a gran velocidad, incluso con fuerte oleaje y, en muchos casos, sin chalecos salvavidas. Los investigadores también detectaron presuntos episodios de agresiones físicas y sexuales, además de condiciones inhumanas en alojamientos utilizados por la organización.
Durante el operativo fueron intervenidas 18 embarcaciones de alta velocidad cuyo valor conjunto supera los cinco millones de euros. Las autoridades realizaron además 17 registros en distintos inmuebles vinculados con la estructura criminal.
Entre los objetos y sustancias asegurados se encuentran 26 mil 675 euros en efectivo, 15 mil pastillas de MDMA, 61 kilogramos de hachís, 500 gramos de cocaína y 40 gramos de metanfetamina. También fueron decomisados un revólver calibre .38, un subfusil simulado, municiones, cuatro vehículos, 725 litros de gasolina, antenas de comunicación satelital y dispositivos de geolocalización.
La investigación permitió identificar una estructura altamente organizada y jerarquizada, con integrantes especializados en distintas funciones. Entre ellos se encontraban responsables de la dirección de las operaciones, pilotos, transportistas, captadores de migrantes, encargados del abastecimiento de combustible, vigilantes y personas dedicadas a gestionar los movimientos financieros.
Entre los arrestados figuran cuatro de los principales responsables de la organización, considerados por las autoridades como “objetivos de alto valor”. También fue detenido un denominado “hawalader”, encargado de gestionar parte de la infraestructura económica mediante un sistema informal de transferencias de dinero.
Las autoridades señalaron que la organización poseía una importante capacidad logística y económica, con embarcaciones de gran potencia, sistemas de comunicación cifrada, teléfonos satelitales, vehículos, viviendas de seguridad y conexiones internacionales. El grupo tenía presencia principalmente en Andalucía, Murcia, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares, además de ramificaciones en otros países europeos.
La Guardia Civil también destacó el nivel de violencia empleado por algunos miembros de la organización para proteger sus operaciones y evitar la intervención de las fuerzas de seguridad. Según los investigadores, los integrantes de la estructura llegaron a recibir instrucciones para enfrentarse a los agentes en caso de que sus embarcaciones fueran interceptadas en el mar.
La investigación contra esta red se encontraba activa desde 2023 y permitió reconstruir progresivamente su funcionamiento, sus rutas y sus conexiones internacionales. Con las detenciones y el aseguramiento de embarcaciones, drogas, armas y otros recursos, las autoridades españolas consideran que lograron desarticular una de las estructuras criminales más importantes dedicadas al tráfico marítimo de migrantes detectadas en los últimos años en el Mediterráneo occidental.