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Balogun se deslinda de la polémica tras jugar ante Bélgica: “No estuve involucrado”

Por La Revista Peninsular · 7/7/2026 10:43
Balogun se deslinda de la polémica tras jugar ante Bélgica: “No estuve involucrado”

La eliminación de Estados Unidos del Mundial 2026 quedó marcada no solo por la goleada de 4-1 sufrida ante Bélgica, sino también por la polémica decisión que permitió a Folarin Balogun disputar el encuentro pese a haber recibido una tarjeta roja en el partido anterior contra Bosnia y Herzegovina.

El delantero estadounidense reconoció que la resolución fue controversial, aunque aseguró que no tuvo participación alguna en el proceso que derivó en la suspensión de la sanción automática de un partido. Tras el encuentro, Balogun declaró: “Por supuesto, es polémico cuando se revoca la decisión”. También agregó: “Aceptamos la decisión cuando vi la tarjeta roja, y aceptamos la decisión cuando nos dijeron que podía jugar”.

La situación generó dudas debido a que, de acuerdo con el reglamento disciplinario de la FIFA, una expulsión implica automáticamente la suspensión del siguiente partido. Sin embargo, el comité disciplinario del organismo aplicó el artículo 27 del código, que permite suspender de manera discrecional ciertas medidas disciplinarias bajo circunstancias específicas. Hasta ahora, no se han ofrecido detalles concretos sobre cuáles fueron esas circunstancias en el caso de Balogun.

La controversia aumentó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara que presionó personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para tratar el asunto. Pese a ello, Infantino sostuvo que la decisión correspondió exclusivamente al comité disciplinario independiente de la FIFA.

Balogun insistió en que la determinación no dependió de él y buscó deslindarse de cualquier señalamiento directo. “No estuve involucrado en el proceso. No tenía nada que ver conmigo personalmente”, afirmó el atacante tras la derrota.

El seleccionador belga, Rudi García, también evitó responsabilizar al jugador estadounidense. Después del partido, Balogun se acercó a felicitarlo por la victoria de Bélgica, gesto que el técnico valoró públicamente. “Se acercó a mí, y eso me gustó. Él no tiene la culpa. No hizo nada malo. Lo respeto”, expresó García.

La Federación Belga de Fútbol presentó una apelación contra la decisión que permitió jugar a Balogun, pero esta fue desestimada el mismo lunes. Aún no se ha informado si el organismo belga considera cerrado el caso o si buscará tomar medidas adicionales.

La FIFA defendió su postura al señalar que la revisión de las consecuencias legales de las tarjetas rojas no es algo nuevo en el futbol moderno. El organismo sostuvo que, en varias ligas europeas, la anulación de expulsiones es una práctica común dentro de los procedimientos disciplinarios. Sin embargo, aclaró que en este caso la tarjeta roja no fue anulada, sino que únicamente se suspendieron sus efectos con base en una disposición reglamentaria.

La UEFA, por su parte, criticó la decisión y consideró que la FIFA había “cruzado una línea roja”. Esta postura abrió un nuevo frente de discusión sobre el alcance de la discrecionalidad en las sanciones disciplinarias durante la Copa del Mundo, especialmente porque otras federaciones podrían intentar impugnar suspensiones similares en lo que resta del torneo.

Entre los casos que podrían tomar relevancia está el de la Federación Inglesa de Fútbol, que analiza sus opciones tras la tarjeta roja mostrada al defensa Jarell Quansah contra México. El precedente de Balogun podría incentivar nuevas solicitudes de revisión en expulsiones consideradas injustas o sujetas a interpretación.

Mauricio Pochettino, seleccionador de Estados Unidos, rechazó que la polémica haya influido en el rendimiento de su equipo frente a Bélgica. “No afectó nuestro rendimiento. No es una excusa. Simplemente no fue nuestro día”, señaló el técnico argentino. Sin embargo, también expresó su molestia por el ambiente que rodeó el caso y por los mensajes negativos recibidos.

Pochettino defendió que su labor era preparar al equipo y utilizar a los jugadores disponibles conforme a lo permitido por la FIFA. “Si Balogun está disponible porque la FIFA permite tener al jugador, no hay problema”, afirmó. Además, lamentó que la discusión se haya contaminado por lo que calificó como “política y manipulación”.

Aunque Estados Unidos quedó eliminado del Mundial, el caso Balogun podría seguir generando consecuencias más allá del resultado deportivo. La decisión de la FIFA abrió un debate sobre la transparencia de sus comités disciplinarios, el peso de la presión política y la interpretación de las sanciones automáticas dentro de una competencia internacional.

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