Biólogos exigen evaluaciones técnicas previas para proyectos turísticos en Quintana Roo
El nuevo Consejo Directivo 2025-2027 del Colegio de Biólogos rindió protesta ante la SEMA y pidió consultas públicas antes de autorizar obras.
Integrantes del Colegio de Biólogos de Quintana Roo y colectivos como Toccaba exigieron que los proyectos turísticos se evalúen con criterios técnicos y participación pública antes de su autorización, durante la toma de protesta del nuevo Consejo Directivo 2025-2027 ante la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA).
La demanda busca frenar daños a manglares, humedales y cenotes en zonas donde la inversión turística avanza sin estudios de impacto previos, un reclamo que afecta directamente la planeación de obras en el estado.
Alberto Hernández, representante del Colegio de Biólogos, rechazó el planteamiento de elegir entre construir o conservar y sostuvo que es necesario "llevar el desarrollo de la mano con el desarrollo sustentable", mediante peritajes y mecanismos de verificación que no se limiten a promesas institucionales.
En Mahahual, la bióloga Patricia Ocaña Luna advirtió que los permisos no pueden llegar "después de las máquinas": los proyectos turísticos deben pasar primero por análisis técnico, consultas públicas y autorizaciones que consideren manglares, humedales y acuíferos.
El Consejo Directivo 2025-2027 rindió protesta ante el secretario de Ecología y Medio Ambiente, Óscar Rébora Aguilera, ocasión que los representantes científicos interpretaron como oportunidad para formalizar canales de colaboración entre la comunidad científica y las autoridades estatales.
Los biólogos proponen protocolos para participar en fases tempranas del diseño y supervisión de obras, además de mecanismos de fiscalización y sanciones efectivas cuando los proyectos incumplan condiciones ambientales establecidas.
La petición central de los colectivos es que las autoridades escuchen a los biólogos antes de que ocurra el daño ambiental, y no únicamente para documentarlo después de consumado. La SEMA expresó disposición al diálogo, aunque aún no se conocen reglas concretas que traduzcan ese compromiso en controles verificables.