Conagua admite que obras en el Valle de México no acabarán con las inundaciones
La Comisión Nacional del Agua reconoció que las obras hidráulicas que se realizan en el oriente del Valle de México no evitarán por completo las inundaciones durante la temporada de lluvias, aunque sí permitirán reducir riesgos y desalojar con mayor rapidez el agua acumulada en las zonas históricamente afectadas.
Durante la conferencia matutina, el director general de la Conagua, Efraín Morales, informó que el sistema de seis obras que se desarrolla principalmente en Iztapalapa, Nezahualcóyotl y La Paz registra un avance del 90 por ciento y se prevé que quede concluido en los próximos 15 días. El funcionario explicó que el objetivo de estos trabajos no es eliminar totalmente las afectaciones, sino mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos de lluvia intensa.
“Estas obras lo que nos ayudan es a mitigar los riesgos de inundación, y que cuando se presenta un fenómeno que es muy intenso, el desalojo del agua puede ser mucho más rápido”, afirmó Morales. También señaló que aún será necesario realizar intervenciones adicionales en puntos específicos, particularmente en colonias donde los hundimientos y las condiciones del drenaje local siguen generando problemas.
El proyecto contempla una inversión de 11 mil 200 millones de pesos y forma parte de una estrategia coordinada entre el gobierno federal, la Ciudad de México y el Estado de México para atender zonas que han enfrentado inundaciones recurrentes durante años. Entre las obras mencionadas se encuentran la ampliación de la Laguna El Salado, el Colector Teotongo, el Colector Carmelo Pérez, el Cárcamo Xochiaca, el Colector de Los Pinos y trabajos relacionados con la Laguna de Churubusco.
De acuerdo con lo expuesto por las autoridades, cuatro de las seis obras ya se encuentran en operación y han contribuido a mejorar el desalojo del agua en esta temporada de lluvias. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que, aunque todavía se han presentado acumulaciones importantes, en algunos casos el agua ha podido retirarse en menor tiempo. Al referirse a un espejo de agua registrado en Ciudad Nezahualcóyotl, indicó: “Había un espejo de agua importante, pero en una hora y media más o menos salió”.
Pese a estos avances, las lluvias recientes volvieron a provocar afectaciones en puntos como la Calzada Ignacio Zaragoza, la carretera México-Texcoco y diversas zonas de Nezahualcóyotl, donde los encharcamientos complicaron la movilidad y evidenciaron que la infraestructura todavía enfrenta límites ante eventos de alta intensidad.
Morales detalló que el Cárcamo Xochiaca permitirá aumentar la capacidad de desalojo en 16 mil litros por segundo, mientras que la conclusión del Colector de Los Pinos sumará capacidad adicional al sistema. En conjunto, las obras buscan fortalecer la red troncal de drenaje y reducir el tiempo en que permanecen inundadas las vialidades y colonias afectadas.
El funcionario también informó que la obra en Chalco y Valle de Chalco, diseñada para atender problemas derivados de inundaciones previas y sustituir apoyos temporales de bombeo, concluirá hasta octubre. Esta intervención forma parte de los trabajos complementarios que buscan disminuir la vulnerabilidad en una de las zonas más castigadas por las lluvias en los últimos años.
El reconocimiento de Conagua marca un cambio en el tono oficial sobre el alcance de las obras. Aunque las autoridades han destacado su importancia para proteger a la población, también admiten que el problema de las inundaciones en el Valle de México requiere soluciones adicionales, mantenimiento constante y obras puntuales en colonias donde la infraestructura local no es suficiente para enfrentar lluvias extremas.