Ébola avanza en el Congo: brote supera los 3 mil casos y deja mil 437 muertos
La República Democrática del Congo enfrenta una nueva escalada del brote de ébola causado por el virus Bundibugyo, que hasta el 26 de julio acumulaba 3 mil 262 casos confirmados y mil 437 muertes. Estas cifras representan una tasa de letalidad del 44.1%, de acuerdo con el reporte más reciente de las autoridades sanitarias congoleñas.
Durante las últimas 24 horas analizadas se notificaron 62 nuevos contagios y 32 fallecimientos. Además, 723 pacientes permanecían en aislamiento dentro de las unidades de atención, mientras que 583 personas habían logrado recuperarse de la enfermedad.
El brote afecta actualmente a 48 zonas sanitarias distribuidas en las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Alto Uele y Tshopo. De ellas, 47 continúan registrando transmisión activa, lo que refleja las dificultades para interrumpir las cadenas de contagio.
Ituri permanece como el principal epicentro de la emergencia, al concentrar 2 mil 901 casos confirmados y mil 207 muertes. Esta provincia reúne cerca del 89% de todos los contagios contabilizados en el país, con una fuerte incidencia en localidades como Bunia, Rwampara, Mongbwalu y Nizi.
La epidemia fue declarada oficialmente el 15 de mayo de 2026 y corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo desde que el virus fue identificado en 1976. La Organización Mundial de la Salud indicó que el número de casos ya supera al de los dos brotes anteriores provocados por el virus Bundibugyo, por lo que se considera el mayor episodio conocido de esta especie.
El avance de la enfermedad ocurre en medio de un complejo escenario humanitario y de seguridad. Los desplazamientos de población, la actividad minera, las dificultades para acceder a determinadas comunidades y los intercambios fronterizos con Uganda y Sudán del Sur favorecen la propagación y complican las tareas de vigilancia.
Uno de los principales desafíos continúa siendo el seguimiento de las personas que tuvieron contacto con pacientes infectados. De los 15 mil 498 contactos identificados, las autoridades lograron mantener bajo observación a 12 mil 122, equivalentes al 78.2%. El porcentaje permanece por debajo del objetivo operativo del 95%, necesario para detectar rápidamente síntomas y evitar nuevos contagios.
La situación también ha afectado al personal sanitario. Hasta el último informe se habían confirmado 134 contagios entre trabajadores de la salud y personal de primera línea, de los cuales 40 fallecieron. Estos casos evidencian la necesidad de reforzar el uso de equipos de protección, los protocolos de prevención y el control de infecciones dentro de clínicas y hospitales.
A diferencia de otras especies del virus del Ébola, actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico contra el virus Bundibugyo. La atención se concentra en proporcionar cuidados de apoyo, identificar los casos de manera temprana, aislar a los pacientes, rastrear contactos y realizar entierros seguros.
En Uganda, donde se confirmaron 20 casos y dos muertes vinculadas con el brote congoleño, no se han detectado nuevos contagios desde el 21 de junio. El último paciente fue dado de alta el 16 de julio, por lo que el país inició un periodo de vigilancia reforzada de 42 días antes de poder declarar oficialmente el fin del brote.
La emergencia permanece lejos de ser controlada en la República Democrática del Congo. Las autoridades sanitarias y los organismos internacionales insisten en que será necesario ampliar la capacidad hospitalaria, mejorar el seguimiento de contactos y fortalecer la colaboración con las comunidades para frenar una epidemia que continúa extendiéndose y cobrando vidas.