Fuga de fósforo blanco activa evacuación cerca de base estadounidense en Corea del Sur
Las autoridades de Corea del Sur ordenaron la evacuación temporal de habitantes cercanos a la Base Aérea de Osan, una instalación militar estadounidense ubicada en la ciudad de Pyeongtaek, después de que se reportara una fuga de fósforo blanco dentro del complejo.
El incidente fue detectado alrededor de las 17:00 horas de este martes, cuando especialistas realizaban una inspección rutinaria en una zona destinada al almacenamiento de municiones. Durante la revisión localizaron residuos y rastros de cristalización de fósforo blanco dentro de una caja de armamento.
Ante el riesgo que representa esta sustancia, el Ala de Combate 51 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos estableció un perímetro de seguridad de aproximadamente 300 metros. También desplegó una unidad especializada en la desactivación de explosivos y activó los protocolos de emergencia para mantener las municiones completamente contenidas.
Las autoridades de Pyeongtaek enviaron mensajes de alerta a los habitantes de las comunidades cercanas, a quienes recomendaron trasladarse a una zona segura, mantenerse alejados de la base y evitar cualquier posible contacto de la sustancia con la piel.
Personal de emergencia estadounidense y surcoreano realizó trabajos de descontaminación en el área afectada. Una vez controlada la situación, las autoridades levantaron la orden de evacuación y permitieron que las actividades dentro de la instalación militar regresaran a la normalidad.
La Fuerza Aérea estadounidense informó que no se registraron personas lesionadas y aseguró que, después de la intervención de los equipos especializados, no existía ningún riesgo para el personal de la base ni para los habitantes de las comunidades cercanas.
El fósforo blanco es una sustancia altamente tóxica que puede incendiarse al entrar en contacto con el aire. En el ámbito militar se utiliza principalmente para producir cortinas de humo, iluminar áreas y fabricar determinadas municiones incendiarias.
La exposición directa puede provocar quemaduras profundas, daños en los tejidos y afectaciones en diferentes órganos. Por ello, cualquier incidente relacionado con su almacenamiento o manipulación requiere la aplicación inmediata de estrictos protocolos de seguridad.
La Base Aérea de Osan se encuentra aproximadamente a 60 kilómetros al sur de Seúl y alberga unidades estratégicas de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Corea del Sur. Aunque el incidente fue controlado sin víctimas, la evacuación preventiva generó preocupación entre los habitantes de Pyeongtaek debido a la peligrosidad del material involucrado.