Finlandia restringe su espacio aéreo ante riesgo de drones
Helsinki.- Las Fuerzas de Defensa de Finlandia cerraron temporalmente una sección del espacio aéreo nacional y restringieron el tránsito marítimo frente a la costa sur del país, cerca de la frontera con Rusia, debido al riesgo de que drones militares ingresaran accidentalmente en la zona.
La medida fue adoptada este martes 28 de julio como una acción preventiva ante información relacionada con una posible actividad de aeronaves no tripuladas. Las autoridades finlandesas no confirmaron la presencia de drones dentro de su territorio ni revelaron el origen de los datos que motivaron las restricciones, al considerar que se trataba de información operativa.
Un portavoz militar explicó que las limitaciones buscaban garantizar que las autoridades pudieran responder de manera segura en caso de que algún dron se desviara hacia territorio finlandés, además de proteger a las personas que se encontraran en las áreas potencialmente afectadas.
La decisión se produce en medio de una creciente preocupación entre los países europeos ubicados cerca de Rusia, luego de que varios drones utilizados por Ucrania para atacar objetivos rusos terminaran desviándose hacia el espacio aéreo de Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania durante los últimos meses.
Ucrania ha incrementado el uso de drones de largo alcance contra refinerías, instalaciones logísticas, puertos y otras infraestructuras consideradas estratégicas para la economía de guerra rusa. Sin embargo, algunas de estas aeronaves no han alcanzado sus objetivos y han terminado sobrevolando o cayendo dentro de países integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Kiev y varios gobiernos de la OTAN han señalado que las capacidades rusas de interferencia electrónica podrían alterar los sistemas de navegación de los drones y provocar que cambien inesperadamente de rumbo. Moscú, por su parte, acusa a Ucrania de dirigir deliberadamente estas aeronaves a través de las fronteras de otros países, versión que las autoridades ucranianas rechazan.
Finlandia ya había enfrentado episodios similares. A finales de marzo, las autoridades detectaron varios objetos pequeños que volaban a baja altura sobre una zona marítima y el sureste del país. En respuesta, la Fuerza Aérea desplegó aviones de combate F/A-18 Hornet para identificar las aeronaves.
Durante aquella operación, uno de los objetos fue reconocido como un dron ucraniano AN-196. El piloto finlandés decidió no disparar para evitar daños colaterales y la aeronave terminó cayendo al norte de la ciudad de Kouvola. Otro dron también se precipitó en la misma región.
Las restricciones de este martes forman parte de una serie de medidas similares implementadas por Finlandia desde comienzos de julio en áreas del golfo de Finlandia cercanas a la frontera rusa. El pasado 24 de julio, las Fuerzas de Defensa limitaron temporalmente la navegación y la aviación durante varias horas mientras Ucrania realizaba ataques con drones contra objetivos en la región rusa de San Petersburgo.
Aunque las autoridades finlandesas no informaron sobre daños, heridos o una amenaza militar directa, el cierre preventivo refleja el creciente riesgo de que la guerra entre Rusia y Ucrania tenga consecuencias más allá de las fronteras de ambos países.
La sucesión de incursiones accidentales ha obligado a los integrantes de la OTAN situados en el norte y este de Europa a reforzar sus sistemas de vigilancia, desplegar aviones de combate y establecer protocolos de emergencia para proteger aeropuertos, poblaciones e infraestructura estratégica.
Finlandia comparte una frontera terrestre de más de mil kilómetros con Rusia y se incorporó formalmente a la OTAN en 2023. Su ubicación geográfica la convierte en uno de los países más expuestos a posibles incidentes derivados de las operaciones militares y de interferencia electrónica desarrolladas en territorio ruso.
Por ahora, las autoridades mantienen una postura preventiva y evitan atribuir directamente la posible actividad detectada a Ucrania. No obstante, la repetición de estos episodios evidencia que los drones de largo alcance se han convertido en una nueva preocupación para la seguridad europea y en un desafío creciente para los sistemas de defensa aérea de la alianza atlántica.