Ecuador presenta una queja ante la FIFA por la "serenata" de aficionados mexicanos antes del duelo mundialista
La Federación Ecuatoriana de Fútbol denunció ante la FIFA la serenata realizada por aficionados mexicanos frente al hotel de concentración de La Tri antes del duelo del Mundial 2026.
La previa del partido entre México y Ecuador en el Mundial 2026 no estuvo exenta de polémica. La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) presentó una queja formal ante la FIFA luego de que decenas de aficionados mexicanos acudieran durante la noche al hotel de concentración de La Tri para realizar una ruidosa "serenata" con cánticos, cláxones y motores, con el objetivo de impedir el descanso de los jugadores.
El incidente ocurrió en un hotel ubicado en la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México, donde se hospedó la delegación ecuatoriana antes del encuentro de dieciseisavos de final disputado en el Estadio Azteca.
A través de un comunicado, la FEF calificó lo ocurrido como una conducta alejada de los valores que representa una Copa del Mundo y pidió a la FIFA reforzar las medidas de seguridad para proteger la integridad de futbolistas, cuerpo técnico y aficionados.
"Este proceder dista mucho de los principios de juego limpio, equidad y unidad que un Mundial de fútbol debería representar", expresó el organismo ecuatoriano.
Una noche de ruido frente al hotel de Ecuador
La convocatoria surgió entre aficionados mexicanos a través de redes sociales, donde comenzaron a difundirse publicaciones invitando a "hacer pesar la localía" antes del compromiso frente a Ecuador.
Conforme avanzó la noche, decenas de personas se concentraron en las inmediaciones del hotel para entonar cánticos en apoyo a la Selección Mexicana, lanzar consignas contra el rival y hacer sonar de manera constante los cláxones de sus vehículos.
Aunque este tipo de prácticas son comunes en algunos países de Sudamérica como una forma de presionar al equipo visitante, no se habían registrado incidentes similares durante los partidos anteriores del Mundial 2026 celebrados en territorio mexicano.
Ecuador también cuestionó la logística
La serenata no fue el único motivo de inconformidad para la delegación ecuatoriana.
El director técnico Sebastián Beccacece también criticó los problemas logísticos que enfrentó el equipo tras su llegada a la capital del país.
Según explicó el estratega argentino, el traslado desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles hasta el hotel de concentración tomó mucho más tiempo del previsto debido al intenso tráfico de la Ciudad de México.
"Teníamos previsto llegar alrededor de las seis de la tarde, pero el traslado terminó demorando más de tres horas. Fue prácticamente como hacer otro vuelo", comentó.
Beccacece destacó que durante el resto del torneo la organización había transcurrido sin inconvenientes, por lo que lamentó que la experiencia cambiara justamente antes de un partido tan importante.
"En las sedes anteriores todo se había desarrollado de manera sana. Aquí no fue igual", señaló.
La FEF pide garantizar el juego limpio
En su pronunciamiento oficial, la Federación Ecuatoriana reiteró que confía en que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse durante el torneo y solicitó a la FIFA prestar mayor atención a este tipo de comportamientos.
"Confiamos en que estos hechos antideportivos no empañen la fiesta futbolística que une a dos países hermanos", indicó el organismo.
La queja busca que el máximo organismo del futbol mundial analice lo sucedido y valore la adopción de medidas que eviten que prácticas similares afecten la preparación de las selecciones participantes.
Una rivalidad alimentada dentro y fuera de la cancha
El ambiente entre ambas selecciones ya era tenso antes del partido.
En el plano deportivo, México y Ecuador mantenían cuentas pendientes desde la Copa América 2024, cuando un empate sin goles significó la eliminación del conjunto mexicano del torneo continental.
A ello se suma el contexto político entre ambos países, cuyas relaciones diplomáticas permanecen suspendidas desde abril de 2024, cuando fuerzas de seguridad ecuatorianas ingresaron a la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas.
Aunque los acontecimientos políticos permanecen separados del ámbito deportivo, el ambiente previo al encuentro reflejó la intensidad con la que ambas aficiones vivieron un duelo que trascendió lo futbolístico.