Emergencia química en Ohio: fuga tóxica obliga a evacuar a cientos de habitantes
Una emergencia química provocó la evacuación de cientos de habitantes de Toledo, Ohio, en Estados Unidos, luego de que se registrara una explosión y una fuga de una sustancia peligrosa en una instalación industrial durante la noche del martes 20 de octubre. El incidente generó preocupación entre las autoridades debido a los posibles riesgos para la salud y la posibilidad de nuevas explosiones.
De acuerdo con los primeros reportes, el Departamento de Bomberos y Rescate de Toledo ordenó, alrededor de las 22:48 horas, la evacuación de todas las personas que se encontraban dentro de un radio de 1.6 kilómetros de la zona afectada, ubicada en las inmediaciones de Progress Avenue.
Durante la madrugada del miércoles 21 de octubre, las medidas de seguridad se ampliaron y las autoridades solicitaron a los residentes de un radio de aproximadamente 4.8 kilómetros permanecer dentro de sus viviendas, mantener puertas y ventanas cerradas y apagar los sistemas de ventilación que permitieran la entrada de aire del exterior.
La emergencia se originó en instalaciones relacionadas con la empresa MC Tank Transport, dedicada al transporte de sustancias químicas. La compañía identificó el material involucrado como metacrilato de glicidilo, un compuesto utilizado en la fabricación de plásticos, pinturas y recubrimientos industriales.
La liberación de esta sustancia provocó la formación de una nube potencialmente peligrosa que se extendió por los alrededores. Las condiciones de niebla dificultaron las labores de evaluación, pues los equipos de emergencia enfrentaron problemas para distinguir entre la humedad ambiental y la presencia de vapores químicos.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la exposición a la sustancia puede provocar irritación en los ojos, la nariz, la boca y la piel. También señalaron que una exposición excesiva podría ocasionar dolores de cabeza, mareos, cansancio, náuseas y vómitos.
Como parte de las medidas preventivas, diversos centros educativos suspendieron sus actividades durante la jornada del miércoles. Entre ellos se encuentran las escuelas públicas de Toledo y del distrito Washington Local Schools, cuyos responsables determinaron evitar el traslado de estudiantes y trabajadores mientras persistiera la emergencia.
Asimismo, se habilitaron refugios temporales para las familias desalojadas, entre ellos las instalaciones de la escuela primaria Shoreland y un estacionamiento comercial donde se instalaron unidades de transporte público y personal de la Cruz Roja para brindar asistencia a los afectados.
Según los reportes de las autoridades, más de 900 personas recibieron órdenes de evacuación, mientras que miles de residentes de las zonas cercanas quedaron sujetos a las recomendaciones de resguardo domiciliario.
Durante las labores de atención, un agente de la oficina del sheriff del condado de Lucas requirió asistencia médica tras una posible exposición a los químicos. Los equipos especializados en materiales peligrosos continuaron evaluando las condiciones del tanque afectado, debido al riesgo de que se produjeran nuevas explosiones.
El incidente también provocó restricciones a la circulación en diversas vialidades y alteraciones en las actividades cotidianas de la zona norte de Toledo, mientras los servicios de emergencia trabajaban para determinar el alcance de la contaminación y garantizar la seguridad de la población.
Hasta los reportes disponibles durante la mañana del miércoles, la causa exacta de la explosión no había sido determinada. Las autoridades mantenían las operaciones de vigilancia y monitoreo de la calidad del aire, mientras la empresa involucrada colaboraba con los equipos de emergencia para controlar la situación.
El gobierno local pidió a los habitantes atender únicamente las indicaciones oficiales y evitar acercarse al área afectada hasta que los especialistas confirmaran que las condiciones eran seguras para regresar a sus viviendas.