Escasez de mero golpea a pescadores de Isla Mujeres; captura apenas cubre consumo local
La pesca de especies de escama atraviesa un periodo complicado en Isla Mujeres, donde las capturas de mero, pargo, esmedregal, rubio y lisa se mantienen en niveles reducidos y, en algunos casos, apenas son suficientes para atender el consumo de habitantes y negocios de la zona.
Integrantes del sector pesquero señalan que los volúmenes obtenidos son tan bajos que la producción del municipio ni siquiera aparece desglosada dentro de las estadísticas estatales de algunas de estas especies. La situación contrasta con la langosta, que continúa siendo uno de los productos de mayor importancia para las cooperativas de la isla.
De acuerdo con datos del Anuario de Pesca de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) retomados por Por Esto!, Quintana Roo registró durante 2025 una producción de 589 toneladas de especies de escama, frente a las 217 toneladas contabilizadas un año antes, lo que representó un crecimiento de 171 por ciento. Sin embargo, Isla Mujeres no figura de manera individual dentro de ese volumen.
Una de las razones es que parte de las cooperativas locales destina sus capturas principalmente a satisfacer pedidos específicos de clubes de playa, restaurantes y consumidores de la propia isla. La disponibilidad de pescado, por lo tanto, resulta limitada frente a una demanda constante de especies como mero, pargo, rubio y lisa.
La atención de los pescadores también se encuentra concentrada en la temporada de langosta. Las labores relacionadas con esta pesquería, como el traslado y mantenimiento de trampas, ocupan buena parte de las jornadas de trabajo, lo que reduce el tiempo disponible para salir en busca de otras especies mediante métodos como la pesca con cordel.
En contraste con las especies de escama, la producción de langosta mantiene un peso considerable para Isla Mujeres. De las 603 toneladas registradas en Quintana Roo durante el periodo señalado, aproximadamente 100 toneladas correspondieron al municipio, según información proporcionada por el presidente de la Federación de Cooperativas de Quintana Roo, Baltazar Gómez Catzín.
El sector espera que la llegada de los vientos del norte contribuya a mantener los niveles de captura de langosta, debido a que estas condiciones suelen favorecer el desplazamiento de la especie hacia las zonas donde operan los pescadores.
Mientras tanto, quienes continúan capturando especies de consumo cotidiano buscan abastecer mercados, loncherías y familias de Isla Mujeres. Productos como chac-chi, mero y pargo siguen teniendo demanda entre la población; sin embargo, en distintas ocasiones la cantidad disponible no es suficiente para cubrir todas las solicitudes.
El panorama refleja un cambio en la dinámica pesquera del municipio: mientras la langosta conserva su relevancia económica y productiva, especies tradicionalmente presentes en la alimentación local enfrentan una disponibilidad cada vez más limitada, obligando a pescadores y consumidores a adaptarse a una oferta reducida.