Quintana Roo concentra casi la mitad de las investigaciones por trata de personas en México
Quintana Roo se mantiene como uno de los principales focos de atención en México por el delito de trata de personas. Entre enero y julio de 2026, la entidad acumuló 159 carpetas de investigación relacionadas con este ilícito, de un total de 335 registradas en el país, de acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) retomada por Por Esto. La cifra coloca al estado a la cabeza en este delito, pese a concentrar una proporción mucho menor de la población nacional.
El panorama representa además un incremento frente a los registros del año anterior. Durante 2025, Quintana Roo contabilizó 103 expedientes por trata de personas, equivalentes al 38 por ciento de los 271 registrados entonces a nivel nacional. Los datos muestran que la concentración de investigaciones en la entidad ha aumentado y mantienen a Quintana Roo como un punto de especial atención para las autoridades.
Las cifras corresponden a carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías y procuradurías estatales, por lo que representan hechos denunciados y registrados por las autoridades y no necesariamente el número total de delitos ocurridos. El propio SESNSP precisa que sus estadísticas de incidencia delictiva se elaboran a partir de los registros proporcionados por las instituciones de procuración de justicia de las entidades federativas.
La situación adquiere particular relevancia en Cancún. Un estudio elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y Aeroméxico identificó a este destino entre los puntos turísticos del país donde existen riesgos asociados con la trata de personas. El análisis estudió específicamente la relación entre este delito y la actividad turística en Ciudad de México, Cancún y Puerto Vallarta.
El turismo, debido a la elevada movilidad de personas, la constante llegada de visitantes y la presencia de actividades laborales informales, puede generar espacios aprovechados por redes dedicadas a la explotación. El estudio también identifica como puntos de atención hoteles, restaurantes, aeropuertos, terminales de autobuses y alojamientos ofrecidos a través de plataformas digitales.
En el caso de las conexiones aéreas hacia Cancún, el análisis ubica al destino entre las zonas donde se han registrado alertas vinculadas con posibles casos de trata. Entre los patrones detectados aparecen vuelos nacionales con conexiones, operaciones pagadas en efectivo o mediante tarjetas pertenecientes a terceras personas y grupos que viajan acompañados de menores.
Benito Juárez, municipio donde se encuentra Cancún, también destaca por la cantidad de investigaciones acumuladas. De acuerdo con los datos citados en el estudio, entre 2015 y septiembre de 2025 se contabilizaron 359 expedientes. Los registros muestran un crecimiento durante los últimos años: 33 carpetas en 2022, 61 en 2023, 96 en 2024 y 107 durante 2025.
Las investigaciones señalan que las redes de trata pueden captar a mujeres jóvenes procedentes de distintas entidades del país, entre ellas Chiapas, Colima, Jalisco, Tabasco y Veracruz, además de personas provenientes de otros países de América Latina y de Estados Unidos. Entre los mecanismos de captación identificados se encuentran falsas oportunidades laborales, incluidas supuestas ofertas de modelaje, así como relaciones sentimentales utilizadas para generar confianza antes de iniciar situaciones de explotación.
La importancia del sector turístico en la prevención también quedó expuesta en el estudio de la UNODC. Aunque el 84 por ciento del personal turístico consultado aseguró tener conocimientos sobre la trata de personas, más del 40 por ciento señaló no haber recibido capacitación específica para detectar y atender este tipo de situaciones. Naciones Unidas considera que fortalecer la identificación temprana de señales de riesgo puede convertir a trabajadores y empresas del sector en actores relevantes para prevenir posibles casos de explotación.
El crecimiento de las carpetas de investigación en Quintana Roo coloca nuevamente la atención sobre un delito que puede permanecer oculto detrás de actividades aparentemente legales. La combinación entre una intensa movilidad turística, desigualdades sociales y mecanismos de captación cada vez más diversos plantea un reto para las autoridades, pero también para hoteles, aerolíneas, establecimientos y otros actores relacionados con la industria turística, particularmente en destinos de alta afluencia como Cancún.