Estados Unidos confirma participación en tres operativos antidrogas frente a Chiapas
Estados Unidos confirmó su participación en tres operativos contra el narcotráfico realizados frente a las costas de Chiapas, acciones en las que autoridades mexicanas aseguraron varias toneladas de presunta cocaína y detuvieron a personas relacionadas con el traslado de los cargamentos por el océano Pacífico.
Los procedimientos se realizaron durante julio y fueron encabezados en territorio mexicano por personal de la Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México en funciones de Guardia Costera. En conjunto, los tres episodios dejaron cerca de 3.9 toneladas de presunta cocaína aseguradas y 16 personas detenidas.
El primero fue informado el 1 de julio, cuando la Marina realizó dos acciones frente a las costas de Chiapas que permitieron asegurar aproximadamente 1.2 toneladas de presunto clorhidrato de cocaína. Durante las operaciones fueron detenidas ocho personas y se decomisaron 29 bultos con 860 paquetes, además de otros 13 bultos con 384 paquetes de la sustancia. Las autoridades mexicanas estimaron entonces una afectación económica de aproximadamente 263 millones de pesos para los grupos delictivos.
Posteriormente, el 21 de julio, elementos navales detectaron durante un vuelo de patrullaje una embarcación a aproximadamente 150 millas náuticas al suroeste de Puerto Chiapas. Tras interceptarla, fueron detenidas cinco personas y se aseguraron 51 bultos con alrededor de mil 530 kilogramos de presunta cocaína. El cargamento fue valuado por las autoridades en más de 335 millones de pesos.
Una semana después, el 28 de julio, la Marina aseguró otra embarcación a unas 385 millas náuticas al suroeste de Chiapas. A bordo viajaban tres personas y se transportaban 38 bultos con aproximadamente mil 140 kilogramos de cocaína, además de 33 bidones con cerca de 840 litros de combustible y dos radiobalizas. La afectación económica estimada para las organizaciones criminales fue cercana a los 249 millones de pesos.
La confirmación de la participación estadounidense en estos operativos se produce en un contexto en el que ambos gobiernos mantienen mecanismos de cooperación en materia de seguridad y combate al tráfico internacional de drogas. México, por su parte, ha reforzado las operaciones de vigilancia marítima y aérea en el Pacífico para detectar embarcaciones utilizadas en el traslado de narcóticos y reducir la capacidad logística y financiera de las organizaciones criminales.