Estados Unidos y China buscan crear un mecanismo de alerta ante riesgos de inteligencia artificial
Estados Unidos y China avanzan en las conversaciones para establecer un mecanismo de comunicación que permita a ambos países notificarse sobre incidentes relacionados con la inteligencia artificial que puedan representar una amenaza para la seguridad nacional.
La propuesta fue planteada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, luego de una reunión celebrada en Nueva York con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en la que representantes de ambas potencias abordaron asuntos relacionados con inteligencia artificial, comercio y cooperación bilateral.
Bessent explicó que Washington busca establecer un diálogo formal con Pekín para identificar riesgos compartidos derivados del desarrollo de esta tecnología y crear canales de comunicación que puedan utilizarse ante situaciones consideradas graves.
“Queremos una visión compartida de objetivos comunes y amenazas comunes”, señaló el funcionario estadounidense tras el encuentro. Añadió que avanzar hacia una mayor transparencia entre Estados Unidos y China resulta especialmente relevante debido al peso que ambos países tienen en el desarrollo mundial de inteligencia artificial.
La iniciativa contempla la creación de un mecanismo de notificación para situaciones en las que un incidente relacionado con sistemas de inteligencia artificial alcance un nivel capaz de afectar la seguridad nacional. Las conversaciones también buscan definir qué tipo de amenazas podrían activar este canal y qué protocolos deberían seguir las dos naciones.
De acuerdo con Bessent, entre los escenarios que podrían ser analizados se encuentran sistemas de inteligencia artificial que actúen fuera de control, así como posibles amenazas provenientes de actores no estatales o grupos vinculados con actividades cibernéticas. Funcionarios estadounidenses y chinos tienen previsto continuar estas conversaciones para precisar los alcances del mecanismo.
Medios estatales chinos confirmaron que durante el encuentro se discutieron asuntos relacionados con inteligencia artificial, aunque no ofrecieron detalles específicos sobre el funcionamiento de la propuesta. La agencia Xinhua describió las conversaciones económicas y comerciales entre ambas delegaciones como francas, profundas y constructivas.
El acercamiento ocurre mientras Estados Unidos y China mantienen una intensa competencia por el liderazgo tecnológico global. Washington ha impuesto restricciones a la exportación hacia China de algunos semiconductores avanzados y equipos relacionados con su fabricación, mientras Pekín continúa impulsando el desarrollo de su propia industria de inteligencia artificial.
Sin embargo, las restricciones tecnológicas y los controles de exportación no formaron parte directamente del mecanismo de seguridad discutido durante el encuentro. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, explicó que ambas partes también mantienen conversaciones separadas para identificar productos considerados no sensibles que eventualmente podrían beneficiarse de menores aranceles.
Las reuniones entre ambas delegaciones también sirven como preparación para el próximo encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping.
Además, funcionarios de los dos países prevén reunirse nuevamente en aproximadamente dos meses en Shenzhen, China, para continuar el diálogo sobre los riesgos de la inteligencia artificial y desarrollar protocolos de comunicación ante posibles incidentes. Según Bessent, la intención es construir un entendimiento común sobre los peligros asociados con esta tecnología y establecer vías directas de comunicación entre las dos principales potencias del sector.