Exalumnos denuncian presuntos abusos sexuales de exdirector de internado islámico en Indonesia
La Comisión Nacional de Violencia contra las Mujeres calificó los casos en escuelas religiosas como una emergencia nacional
Un grupo de exalumnos de la escuela Abu Barokat, en la isla indonesia de Lombok, presentó ante representantes de la organización educativa Nahdlatul Wathan Diniyah Islamiyah (NWDI) un documento de siete páginas con testimonios de al menos seis mujeres que acusan al exdirector Ahmad Imanuddin Sumar, conocido como Abah, de haberlas agredido sexualmente cuando eran estudiantes menores de edad.
El caso expone un patrón que, según la Comisión Nacional sobre la Violencia contra las Mujeres de Indonesia, constituye una emergencia nacional: los abusos sexuales dentro de internados islámicos rara vez llegan a los tribunales porque las víctimas son persuadidas o presionadas para retirar sus denuncias, de acuerdo con especialistas legales consultados sobre el tema.
Ziadatur Rahmah, una de las denunciantes, relató que Sumar la interceptó en los jardines de la escuela cuando tenía dieciséis años, la llevó a su vivienda dentro del recinto escolar y la agredió sexualmente. Otra exalumna, Sukma Rohana, de diecisiete años al momento de los hechos, contó que el presunto agresor la citó bajo el pretexto de rezar oraciones de Año Nuevo, intentó someterla y ella logró escapar tras propinarle una patada en el estómago.
El exalumno Yusron Azzahidi, quien coordinó la recopilación de testimonios junto con sus compañeras Wanda Hamidah y Mahima Eka, recibió en febrero pasado una llamada telefónica del propio Sumar, quien se encontraba en la vivienda familiar de Yusron y le pidió que ocultara las acusaciones para proteger su reputación. Azzahidi grabó la conversación como parte de las pruebas reunidas.
La investigación surgió después de que Rahmah confiara su testimonio a Azzahidi mientras ambos cursaban estudios universitarios, ella en El Cairo y él en Yakarta. A partir de ese relato, los antiguos compañeros de clase compartieron hallazgos adicionales a través de mensajes de WhatsApp, lo que permitió identificar a más presuntas víctimas.
Representantes de NWDI, organización que dirige cientos de escuelas religiosas en Indonesia y financia estudios de exalumnos en el extranjero, se reunieron con el grupo denunciante y se comprometieron a apoyar el traslado del caso a las autoridades policiales.
El caso quedará ahora en manos de la policía indonesia, que deberá determinar si existen elementos suficientes para procesar penalmente al presunto responsable, mientras persisten los señalamientos sobre la dificultad de las víctimas de abuso sexual en internados religiosos del país para acceder a la justicia.