Gobernación cuestiona a Estados Unidos por captura de “El Mayo” Zambada y posible pacto con criminales
Rosa Icela Rodríguez acusó contradicciones en la versión estadounidense sobre el traslado de Ismael Zambada y advirtió que, si el FBI participó sin informar a México, se habría violado la soberanía nacional.
La Secretaría de Gobernación elevó el tono frente a Estados Unidos por el caso de Ismael “El Mayo” Zambada y cuestionó las contradicciones en torno a su traslado a territorio estadounidense, ocurrido el 25 de julio de 2024.
Durante la conferencia matutina, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó una relatoría sobre los hechos relacionados con Ovidio Guzmán, Joaquín Guzmán López e Ismael Zambada, y puso sobre la mesa una pregunta directa: “¿Quién hace y quién ha hecho acuerdos con la delincuencia organizada?”.
La funcionaria sostuvo que el Gobierno de México no realiza pactos criminales y pidió revisar el papel de Estados Unidos en los hechos que terminaron con la detención de Zambada y Guzmán López en Santa Teresa, Nuevo México.
El señalamiento ocurre después de que se diera a conocer que la aeronave presuntamente utilizada para trasladar a “El Mayo” y a Joaquín Guzmán López forma parte de una exhibición en el War Eagles Air Museum, en Nuevo México, en colaboración con el FBI. Para el Gobierno mexicano, ese hecho contradice la versión ofrecida en 2024 por el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien aseguró que ninguna agencia estadounidense participó en el operativo.
Rodríguez señaló que, de confirmarse la participación del FBI sin conocimiento ni autorización del Gobierno mexicano, el caso representaría una violación a la Carta de las Naciones Unidas, a la Carta de la Organización de Estados Americanos, a la Constitución mexicana y a la Ley de Seguridad Nacional.
La secretaria también recordó que el avión presuntamente involucrado en el traslado habría despegado sin el localizador encendido, un punto que mantiene abiertas las dudas sobre cómo salió la aeronave de territorio mexicano, quién autorizó el vuelo y bajo qué condiciones se realizó el traslado.
En su exposición, Gobernación vinculó el caso con la situación judicial de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, detenido por autoridades mexicanas el 5 de enero de 2023 y extraditado a Estados Unidos el 15 de septiembre de ese mismo año. Rodríguez señaló que el 25 de julio de 2024, el mismo día de la llegada de “El Mayo” y Joaquín Guzmán López a Estados Unidos, se modificó la medida cautelar de Ovidio sin consultar al Gobierno mexicano.
La funcionaria también mencionó que el 9 de mayo de 2025, 17 familiares de Ovidio Guzmán fueron recibidos por autoridades estadounidenses, un hecho que, según el Gobierno mexicano, debe ser aclarado dentro del contexto de las negociaciones y decisiones tomadas por Estados Unidos alrededor de integrantes del Cártel de Sinaloa.
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que México solicitó a la Fiscalía General de la República pedir formalmente información al FBI sobre su posible participación en el operativo. Además, señaló que la Cancillería mantiene comunicación con la embajada de Estados Unidos para conocer detalles sobre la aeronave exhibida en Nuevo México.
El Gobierno mexicano sostiene que las versiones públicas sobre la captura de “El Mayo” Zambada son contradictorias. Por un lado, Estados Unidos negó inicialmente la participación de sus agencias; por otro, la exhibición de la aeronave vinculada al arresto ha reabierto las sospechas sobre una posible intervención estadounidense.
Hasta ahora, México no ha afirmado de manera concluyente que Estados Unidos haya pactado con criminales para llevarse a Zambada. Sin embargo, Gobernación sí planteó que existen elementos suficientes para exigir explicaciones formales y determinar si hubo una operación encubierta, una entrega negociada o una intervención extranjera realizada sin informar al Gobierno mexicano.
El caso vuelve a tensar la relación bilateral en materia de seguridad y coloca en el centro del debate el respeto a la soberanía nacional. Para México, la cooperación con Estados Unidos en el combate al crimen organizado debe darse bajo reglas claras, canales institucionales y sin acciones unilaterales dentro del territorio nacional.