Gobierno de Yucatán rechaza bloqueo de ejidatarios de Dzununcán en acceso a la Feria Xmatkuil
El litigio agrario data de una expropiación de 79 hectáreas realizada en 2004 y sigue sin resolverse ante el Tribunal Unitario Agrario
El Gobierno de Yucatán rechazó el bloqueo al acceso de la Feria Yucatán Xmatkuil realizado por integrantes del ejido Dzununcán, quienes reclaman terrenos expropiados hace 22 años en un proceso que continúa ante el Tribunal Unitario Agrario.
El conflicto afecta el acceso de miles de familias al recinto ferial en plena temporada de mayor afluencia, cuando el gobierno estatal exhibe su mayor cartel de espectáculos del año. La administración estatal indicó que respetará el derecho a la manifestación, pero sostuvo que no debe impedirse el libre tránsito de los visitantes.
De acuerdo con información oficial, el origen del litigio es la expropiación de 79 hectáreas ordenada el 22 de enero de 2004 para ampliar el recinto ferial. El decreto correspondiente se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 29 de enero de ese año y fijó una indemnización de 3 millones 399 mil 134.45 pesos.
El gobierno estatal afirmó contar con recibos que acreditan los pagos realizados al comisariado ejidal vigente en ese momento. Alberto Basulto, director del instituto promotor de ferias, consideró que debe alcanzarse un arreglo y cuestionó que el reclamo se intensifique durante la celebración de la feria. "Yo creo que se debe llegar a un arreglo, yo no creo que por un tema jurídico que hay de ellos, que ahorita que se hace la feria, que traemos unos buenos artistas, que hay mucha expectación, es cuando más le están metiendo cizaña", señaló.
Según el gobierno estatal, durante los últimos dos años se sostuvieron más de diez reuniones entre representantes del ejido y distintas dependencias para atender el reclamo. La más reciente mediación se realizó el 12 de octubre, sin que las partes llegaran a un acuerdo definitivo.
El litigio agrario permanece sin resolución judicial, mientras la disputa por el uso de los terrenos expropiados ha derivado en manifestaciones recurrentes en los accesos a la feria. La controversia expone la falta de un cierre legal al conflicto más de dos décadas después de la expropiación original.