India propone hasta 10 años de cárcel por filtrar exámenes públicos
El gobierno de India presentó ante el Parlamento una iniciativa que busca castigar con penas de hasta 10 años de prisión a las personas involucradas en la filtración de exámenes públicos, en medio de una crisis educativa que provocó protestas estudiantiles en diferentes ciudades del país.
La propuesta fue presentada este lunes ante la Lok Sabha, la Cámara Baja del Parlamento indio, y pretende reformar la Ley de Exámenes Públicos para la Prevención de Medios Desleales, aprobada en 2024. El proyecto todavía se encuentra pendiente de discusión y aprobación legislativa.
Actualmente, las personas que recurren a prácticas fraudulentas pueden recibir entre tres y cinco años de cárcel, además de una multa de hasta 10 lakh de rupias. La reforma elevaría la pena a un mínimo de cinco y un máximo de 10 años de prisión, mientras que la sanción económica podría alcanzar los 50 lakh de rupias.
Las sanciones serían todavía más severas cuando se compruebe la participación de redes organizadas. En esos casos, la propuesta contempla una pena mínima de siete años de cárcel y una multa de al menos 10 crore de rupias. También aumentaría de cuatro a ocho años el periodo durante el cual una empresa sancionada tendría prohibido participar en la organización de exámenes públicos.
La iniciativa también plantea la creación de una fuerza especial para investigar las filtraciones y establece que las indagatorias deberán concluir en un plazo máximo de dos meses. Además, cada estado y territorio de India tendría que designar tribunales especiales para atender estos delitos mediante procesos acelerados.
Los juicios tendrían que realizarse diariamente y concluir en un periodo máximo de tres meses después de la presentación formal de los cargos. Los casos que ya se encuentren en curso también serían transferidos a estos tribunales especializados para agilizar su resolución.
La reforma surge después de la filtración de preguntas del Examen Nacional de Elegibilidad y Admisión, conocido como NEET, utilizado para ingresar a las carreras de medicina. La prueba fue cancelada y cerca de dos millones de aspirantes tuvieron que presentarla nuevamente, situación que provocó semanas de movilizaciones encabezadas por jóvenes y estudiantes.
Las manifestaciones aumentaron la presión sobre el gobierno del primer ministro Narendra Modi y derivaron en la renuncia del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan. Las protestas también exigieron mayor transparencia, responsabilidades políticas y cambios profundos en el sistema educativo del país.
Con esta iniciativa, las autoridades buscan recuperar la confianza en los procesos de admisión universitaria y contratación pública. Sin embargo, además del aumento de las penas, el desafío será reforzar la seguridad tecnológica y administrativa de los exámenes para evitar que las filtraciones continúen perjudicando a millones de estudiantes.