Investigadora advierte que el crecimiento económico de Yucatán no llega al interior del estado
María Antonieta Pacheco Pantoja, de la Universidad Anáhuac Mayab, señala que el ingreso per cápita oculta una brecha de hasta 300 mil pesos mensuales
María Antonieta Pacheco Pantoja, doctora en Gobierno y Administración Pública e investigadora de la Universidad Anáhuac Mayab, advirtió en entrevista que el crecimiento económico reportado para Yucatán no se distribuye entre los municipios del interior del estado.
La afirmación cuestiona la lectura oficial del avance económico estatal y expone que buena parte de la población fuera de Mérida permanece en lo que la investigadora llama economía de subsistencia, mientras la capital concentra la inversión y las oportunidades laborales.
Pacheco Pantoja explicó que el aumento de 5.7% en la economía yucateca, reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), corresponde a un promedio que no refleja la desigualdad real entre habitantes. Precisó que el ingreso laboral per cápita es un indicador proxy: divide el total de ingresos entre toda la población, por lo que oculta diferencias extremas.
La investigadora detalló que, al analizar los ingresos per cápita en Yucatán, las cifras van de 6 mil a 300 mil pesos mensuales, una brecha que calificó de profunda entre los sectores más pobres y los más ricos del estado. Añadió que municipios como Izamal o Valladolid obtienen ingresos por turismo, pero sin pernoctas suficientes para generar una derrama económica sostenida.
Pacheco Pantoja comparó el fenómeno con la migración histórica hacia la Ciudad de México, cuando la concentración de inversión y oportunidades en la capital del país saturó los servicios y encareció la vida para quienes llegaban a trabajar desde los estados. Sostuvo que Mérida atraviesa un proceso similar, aunque la inversión aún no comienza a salir de la ciudad.
La investigadora señaló que los municipios que expulsan población hacia Mérida también resienten el impacto: quienes viajan a diario para trabajar en la capital enfrentan costos crecientes de transporte y vivienda, mientras sus localidades de origen carecen de una base agroindustrial sólida, pese a proveer carne de cerdo y de pavo al estado.
La especialista concluyó que mientras el ingreso per cápita siga usándose como medida única del bienestar económico, la brecha entre Mérida y el interior de Yucatán continuará invisibilizada en las cifras oficiales.