“¿Mi futuro en manos de Mario Delgado? ¡Ni Dios lo mande! ”
Arsenal.
Arsenal, por: Francisco Garfias.
Al senador Ricardo Monreal le preguntaron, en Ciudad Madero, Tamaulipas, qué sentía de que sus aspiraciones dependieran del presidente nacional de Morena. “¿Mi futuro político en manos de Mario Delgado? ¡Ni Dios lo mande”!, dijo.
La pregunta venía a cuento por la respuesta que Delgado dio a la afirmación del senador de Morena, en el sentido de que si le imponen el método de las encuestas para elegir al candidato presidencial del guinda no participará, porque no se va a prestar a “una farsa”.
Mario le respondió que nadie debería poner condicionantes a Morena, pero el mensaje de Monreal no era para él, sino para el verdadero mandón de ese partido, el que dio la instrucción de ir a encuestas.
El político de Zacatecas andaba por Tamaulipas en el informe del senador Faustino López. Aprovechó para promover su libro Las Grandes Reformas para el Cambio de Régimen, que recoge el legado legislativo de la 4T.
Monreal ha repetido que no se quiere pelear con Andrés Manuel López Obrador, pero, a diferencia de las corcholatas, es el único que se atreve a disentir públicamente del jefe del Ejecutivo.
“Morena no puede alejarse de las clases medias. Morena no puede alejarse de las iglesias; no debe alejarse del sector intelectual, académico, universitario. Morena no puede alejarse de los medios de comunicación y de los comunicadores; por eso se habla de que México necesita una etapa de reconciliación nacional”, dijo el aspirante presidencial.
La alusión no puede ser más directa. El Presidente ha maltratado a las clases medias, a los religiosos, a los intelectuales que le son críticos, a los académicos, a los periodistas, a los medios, a la UNAM.
La reconciliación de México es el eje del mensaje que Monreal trae como aspirante a la Presidencia. Su demanda de que se democratice la elección del candidato y se haga una elección para definir quién no merece el ostracismo de Palacio.
*Del lado de la oposición la caballada está flaca. Mientras las corcholatas ya se promueven por todo el país, con la venia del patrón, en las filas de la alianza Va por México y del MC no asoma un aspirante que emocione.
Las casas encuestadoras miden a Ricardo Anaya, en el exilio; a Luis Donaldo Colosio, por la marca; a Enrique de la Madrid, a la senadora Lilly Téllez, a Margarita Zavala, a Enrique Alfaro, a Alito Moreno, a Santiago Creel, a Romero Hicks.
Pero todas las mediciones, sin excepción, las encabezan Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum. Colosio y Anaya son los opositores mejor ubicados, pero muy detrás de los morenistas.
El senador del PRI, Miguel Ángel Osorio Chong, sorprendió al destapar recientemente a Beatriz Paredes y a Claudia Ruiz Massieu en la reveladora entrevista que le hizo el periodista Mario Maldonado, en El Financiero.
Pero no hay nada claro. Anaya no puede moverse en el territorio. Si regresa lo meten al bote. Colosio no dice esta boca es mía. No son sus tiempos todavía. Lilly es la que emociona, pero duda. Si se mantienen pasmados les van a comer el mandado.