Miles protestan en España contra Sánchez por crisis migratoria en Ceuta
Más de 50.000 personas se congregaron en Madrid; unas 5.000 migrantes permanecen en campamentos tras el cruce masivo del 30 y 31 de julio
Miles de manifestantes salieron este miércoles a las calles de varias ciudades españolas para exigir la dimisión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, por su manejo de la crisis migratoria en Ceuta, el enclave español en el norte de África donde alrededor de 72.000 personas cruzaron desde Marruecos los días 30 y 31 de julio.
La movilización, convocada por ayuntamientos gobernados por el Partido Popular (PP) y Vox —principales fuerzas de la oposición—, convierte la emergencia humanitaria en Ceuta en una crisis política de primer orden para el gobierno socialista. Aunque la mayoría de los migrantes regresó, unas 5.000 personas permanecen en campamentos improvisados o dispersas por las calles y playas de la ciudad autónoma.
En Madrid, la concentración más numerosa reunió a más de 50.000 personas, según cifras oficiales. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, intervino ante los asistentes: «Una ciudad de España ha sido invadida, ocupada y, lamentablemente, esto ha ocurrido con el conocimiento del gobierno de España», sostuvo. Santiago Abascal, líder de Vox, fue más lejos y acusó a Sánchez de actuar «al servicio del régimen marroquí, como un lacayo».
En Ceuta también hubo una manifestación, con participantes que coreaban «Ceuta no está en venta, hay que defender Ceuta». David Hernández, un profesor local de 45 años, calificó la respuesta gubernamental de «inadecuada, tardía» y de «incumplimiento total del deber». Sánchez ha atribuido los cruces masivos a redes de tráfico de personas y a desinformación difundida en internet, que habrían alentado a miles a intentar el paso. Marruecos, por su parte, niega haber organizado o facilitado la afluencia.
La tensión escala tras la filtración de un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional que describe una «permisividad total» de las fuerzas de seguridad marroquíes durante los cruces, con un despliegue «claramente menor de lo habitual» en torno a la frontera. El documento no acusa categóricamente a Marruecos, pero contradice las declaraciones públicas de Sánchez, quien días antes insistió en que el país vecino no era responsable.
El trasfondo diplomático agrava el panorama: Marruecos mantiene una reivindicación histórica sobre Ceuta y Melilla, fuente permanente de tensión bilateral. Antes del 30 de julio, según el sitio de verificación de datos Maldita, circularon en redes sociales marroquíes mensajes que animaban a cruzar la frontera tras una sentencia emitida en junio por el Tribunal Supremo de España. Al menos 100 personas murieron al intentar rodear la valla fronteriza por mar, de acuerdo con cifras del alcalde de Ceuta. El gobierno español deberá responder en los próximos días a la presión parlamentaria de la oposición, que ya ha anunciado iniciativas para forzar comparecencias en el Congreso.