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Nueva York identifica a víctima 1.654 del 11-S con tecnología genética nunca antes usada en el caso

Más de mil muertos de los atentados de 2001 siguen sin identificar; los restos permanecen sellados para futuras pruebas de ADN

Por La Revista Peninsular · 11/09/2026 05:40
Nueva York identifica a víctima 1.654 del 11-S con tecnología genética nunca antes usada en el caso

La ciudad de Nueva York anunció el mes pasado la identificación de una nueva víctima de los atentados del 11 de septiembre de 2001 —la número 1.654— mediante genealogía genética forense de investigación (FIGG), una técnica que por primera vez permite rastrear coincidencias con familiares lejanos a partir del genoma completo de los restos recuperados.

El hallazgo reaviva la esperanza de miles de familias que llevan 24 años sin respuesta. Más de mil de las 2.753 personas que murieron en el World Trade Center (WTC) aún no han sido identificadas, según el departamento forense de la ciudad, que custodia esos restos y coordina los esfuerzos de identificación.

Angela Soler, directora de antropología forense de Nueva York, precisó que el proceso ha sido «uno de los esfuerzos de identificación más complejos que alguien haya experimentado jamás». Los restos resultaron severamente dañados por el impacto de las aeronaves y los incendios provocados por el combustible, lo que limitó desde el inicio la cantidad de material genético disponible. La tecnología FIGG utiliza la secuenciación del genoma completo y, una vez detectadas coincidencias con parientes distantes, el Departamento de Policía de Nueva York localiza a los familiares más cercanos para confirmar la identidad.

El año anterior, las autoridades ya habían identificado a tres víctimas adicionales con ayuda del ADN: Ryan Fitzgerald, operador de divisas de 26 años; Barbara Keating, de 72, que viajaba a bordo del vuelo 11 de American Airlines el día de los ataques; y una tercera mujer cuyo nombre se mantiene reservado a petición de su familia. En total, la tecnología de ADN ha permitido identificar a 1.495 víctimas desde los atentados, en algunos casos como único método y en otros combinado con registros dentales o huellas dactilares. Los restos no identificados permanecen embalados y sellados para preservar el material genético de cara a análisis futuros.

Juliette Scauso, hija del bombero Dennis Scauso —miembro durante 12 años de la unidad de materiales peligrosos del Departamento de Bomberos de Nueva York y desaparecido en el derrumbe de la Torre Sur—, conserva como único rastro físico de su padre el casco destrozado hallado meses después de los ataques con su número de placa. Scauso tenía cuatro años el 11 de septiembre de 2001. La división forense de Nueva York sigue recibiendo llamadas semanales de familiares que aguardan noticias de sus muertos.

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