Nueva Zelanda empata en votos y queda en suspenso a la espera del recuento postal
Unos 300.000 sufragios de no residentes, que se escrutarán el 27 de octubre, pueden mover escaños y definir la coalición gobernante
El Partido Nacional del primer ministro Christopher Luxon y el Partido Laborista de Chris Hipkins obtuvieron cada uno el 29% de los votos en las elecciones generales de Nueva Zelanda celebradas el sábado, un mínimo histórico para ambas formaciones que deja al país sin ganador definido.
El resultado obliga a esperar tres semanas hasta el escrutinio de unos 300.000 votos especiales emitidos por neozelandeses no residentes en el país, cuyo recuento se publicará el 27 de octubre. Esa cifra ha movido escaños en elecciones anteriores y puede alterar la composición final del Parlamento.
Con el 95% escrutado, Luxon salió a medianoche, hora local, a sostener que su partido «tiene una vía de gobierno». El bloque de derechas —Nacional, el partido nacionalpopulista New Zealand First y los neoliberales de ACT— suma una mayoría que, de consolidarse, le permitiría gobernar pese a quedar ligeramente por detrás de los laboristas en voto popular. Paul Henry, diputado electo por ACT, anticipó que su formación negociará «duro» con Nacional desde una posición de mayor fuerza relativa. Los Verdes serán el tercer grupo del Parlamento, el Partido Maorí repetirá con cinco escaños y la agrupación centrista Opportunity debuta en el hemiciclo.
El resultado supone una caída de nueve puntos porcentuales para el Partido Nacional respecto a las elecciones de 2023, cuando Luxon —exdirector ejecutivo de Air New Zealand y millonario empresario— ganó con una imagen de gestión. Su mandato estuvo marcado por el repliegue en políticas medioambientales, la aprobación del tratado de libre comercio con la India y la Unión Europea (UE), y una política que la comunidad maorí consideró hostil. El costo de vida no cedió: salarios estancados, alquileres disparados y, según una encuesta reciente, la mitad de la población del país estima que emigrar es la única vía para prosperar.
Por efecto del sistema de voto doble —al candidato y al partido, diseñado para garantizar proporcionalidad—, el Parlamento neozelandés podría crecer de sus 120 escaños habituales a más de 130. Luxon reconoció que «los compromisos entre partidos serán necesarios» y anunció que las negociaciones formales comenzarán una vez publicado el recuento definitivo el 27 de octubre.