Trump ofrece a Dana White, presidente de UFC, ser portavoz de la Casa Blanca
Según CNN, el dirigente de artes marciales ya rechazó la propuesta del mandatario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este fin de semana de noviembre el puesto de portavoz de la Casa Blanca a Dana White, presidente y consejero delegado de la organización de artes marciales mixtas Ultimate Fighting Championship (UFC), según un mensaje publicado por el propio mandatario en su red social Truth Social.
La oferta, inusual incluso para los estándares de Trump, llega en un momento de tensión política tras la derrota electoral del Partido Republicano en los comicios de mitad de mandato del martes 4 de noviembre, y abre interrogantes sobre el futuro vocero de la Casa Blanca, cargo vacante desde hace meses.
En su mensaje, Trump escribió: «Dana será un jefe de prensa como ningún otro. ¡Dana, por favor, toma el trabajo!». El mandatario pidió además contratar a varios asistentes del dirigente deportivo, entre ellos los luchadores Islam Makhachev, Khabib Nurmagomedov, Justin Gaethje, Daniel Cormier, Amanda Nunes y Kayla Harris, «aunque algunos no son de nuestro país», según precisó.
De acuerdo con reportes de la publicación TMZ, Trump y White se reunirán la próxima semana para discutir la propuesta. Sin embargo, la cadena CNN, citando una fuente con conocimiento directo de la situación, informó que el presidente de UFC ya rechazó el ofrecimiento. La oficina de prensa de White, quien se encontraba en Londres al momento del anuncio, no respondió a solicitudes de comentario.
El cargo de portavoz presidencial lleva meses sin titular. Karoline Leavitt, de veintinueve años, tomó licencia por maternidad en mayo y renunció de forma definitiva en agosto; en octubre, la comentarista conservadora Katie Zacharia ocupó el puesto apenas cinco días antes de ser despedida. Desde entonces, miembros del Gabinete se han turnado para atender a la prensa en la sala de la Casa Blanca.
El anuncio sobre White se produjo un día después de que Trump nombrara a Stephen Miller, arquitecto de su política migratoria, como jefe de Gabinete, en reemplazo de Susie Wiles. Ambas decisiones apuntan a un endurecimiento de la estrategia presidencial frente a los demócratas, que lograron al menos cincuenta y cuatro escaños en el Senado y superan los 250 puestos en la Cámara de Representantes.
En mensajes adicionales en redes sociales, Trump ordenó al Departamento de Justicia investigar lo que calificó como «amenazas» demócratas contra donantes y legisladores republicanos, a quienes acusó de «convertir la ley en un arma» mediante cartas de investigación sobre el patrimonio de su familia y los contratos firmados por el Gobierno federal.