Pacientes con VIH alertan retrasos en estudios del IMSS T1 de Mérida
Pacientes que reciben atención por VIH en el Hospital General Regional No. 1 Ignacio García Téllez, conocido como T1 del IMSS en Mérida, han reportado dificultades para acceder a estudios de laboratorio, pruebas de carga viral y otros procedimientos médicos necesarios para dar seguimiento a su estado de salud.
De acuerdo con el Colectivo S3D, personas usuarias de este servicio han manifestado preocupación por retrasos en estudios, falta de insumos y posibles modificaciones en sus esquemas de tratamiento antirretroviral. La organización advirtió que estas situaciones podrían generar incertidumbre entre los pacientes, especialmente cuando se trata de tratamientos que requieren continuidad, vigilancia médica y seguimiento oportuno.
El señalamiento fue realizado mediante un pronunciamiento dirigido a autoridades de salud estatales y nacionales, en el que el colectivo cuestionó la posible diferencia entre los compromisos anunciados por el Gobierno federal y la realidad que, según los reportes recibidos, enfrentan pacientes en Yucatán.
La preocupación surge luego de que autoridades federales reiteraran el objetivo de “eliminar el VIH como problema de salud pública para 2030”, así como garantizar el acceso a prevención, detección, atención y tratamiento gratuito en las instituciones públicas. Sin embargo, S3D señaló que los testimonios de usuarios del Hospital T1 reflejan problemas en el acceso a estudios indispensables para el control de la enfermedad.
La organización recordó que la atención integral del VIH no depende únicamente de la entrega de medicamentos. También requiere consultas médicas oportunas, pruebas de carga viral, estudios clínicos y evaluaciones constantes que permitan conocer la respuesta de cada paciente al tratamiento.
En ese sentido, el colectivo hizo un llamado a revisar la situación dentro del hospital y garantizar que las personas que viven con VIH reciban una atención continua, adecuada y sin interrupciones. Para los pacientes, los retrasos no solo representan una molestia administrativa, sino una preocupación directa sobre su salud y la estabilidad de sus tratamientos.
Hasta el momento, la exigencia principal de los usuarios y del colectivo es que se atiendan las deficiencias señaladas y que las autoridades correspondientes ofrezcan certeza sobre la disponibilidad de estudios, insumos y tratamientos en el IMSS T1 de Mérida.