Rescatistas mexicanos describen la tragedia en Venezuela: "Es una de las más grandes a las que hemos asistido"
Los rescatistas del Ejército Mexicano calificaron el terremoto en Venezuela como una de las mayores tragedias que han atendido.
Los integrantes del Batallón de Atención a Emergencias (BAE) del Ejército Mexicano, reconocidos internacionalmente por su experiencia en operaciones de búsqueda y rescate tras desastres naturales, enfrentan en Venezuela una de las misiones más difíciles de su trayectoria.
A casi una semana del doble terremoto que sacudió el norte del país sudamericano, los rescatistas mexicanos aseguran que, por la magnitud de la destrucción y el elevado número de víctimas, esta emergencia se ha convertido en "una de las tragedias más grandes" en las que han participado.
"Las proporciones del daño son enormes", relatan elementos del destacamento desplegado en el estado de La Guaira, la zona más afectada por el sismo, donde hasta el momento se contabilizan más de mil 700 personas fallecidas y alrededor de cinco mil heridas.
Un operativo de gran magnitud
México ha desplegado uno de los contingentes internacionales más importantes que participan en las labores de rescate.
Hasta ahora, 280 militares del Batallón de Atención a Emergencias trabajan en coordinación con cerca de 300 integrantes de la Cruz Roja, cuerpos de bomberos y personal de Protección Civil. Para trasladar al personal y el equipo especializado fueron utilizados tres aviones: dos Boeing 737 y un Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana.
El principal centro de operaciones se encuentra en Caraballeda, una ciudad costera del estado de La Guaira, donde un antiguo campo de golf fue acondicionado como campamento para los equipos de rescate internacionales y como refugio temporal para cientos de familias que perdieron sus hogares.
Desde ahí, los rescatistas realizan jornadas de más de ocho horas entre edificios colapsados y zonas completamente devastadas por el terremoto.
Tres sobrevivientes rescatados entre miles de toneladas de escombros
Pese a las condiciones extremas, el contingente mexicano ha logrado rescatar con vida a tres personas atrapadas bajo los escombros, además de recuperar cientos de cuerpos de víctimas que permanecían sepultadas.
Los especialistas explican que cada intervención sigue un protocolo minucioso diseñado para maximizar las posibilidades de encontrar sobrevivientes.
La operación comienza con una evaluación estructural del inmueble afectado para determinar el riesgo de nuevos derrumbes y localizar los llamados "espacios vitales", pequeñas cavidades donde una persona puede permanecer con vida.
Posteriormente, los rescatistas realizan llamados de voz para intentar establecer contacto con posibles sobrevivientes.
"Somos el Ejército Mexicano. Si hay alguien con vida, grite o haga algún ruido", repiten una y otra vez antes de guardar absoluto silencio para escuchar cualquier respuesta.
Cuando existe una señal positiva, el área se marca y comienza una compleja labor de perforación utilizando sierras eléctricas, martillos hidráulicos, taladros y herramientas especializadas para abrir paso entre toneladas de concreto.
Un rescate que duró casi 12 horas
Uno de los momentos más difíciles para el equipo mexicano ocurrió durante la recuperación del cuerpo de una mujer que permanecía atrapada entre las columnas de un edificio derrumbado.
Según relató uno de los tenientes del Batallón de Atención a Emergencias, la víctima se encontraba sobre su cama cuando ocurrió el colapso de la estructura.
"La cabeza estaba atrapada entre dos columnas. Fue una operación muy complicada", explicó.
Los trabajos se prolongaron durante casi doce horas debido a que las losas de concreto alcanzaban hasta 20 centímetros de grosor, casi el doble de lo que habitualmente encuentran los equipos de rescate en México.
El oficial destacó que una prioridad permanente durante estas operaciones es preservar la dignidad de las víctimas.
"Envolvimos el cuerpo con las sábanas de la cama antes de sacarlo. Buscamos respetar siempre la intimidad de las personas y de sus familias", señaló.
Experiencia internacional frente a una tragedia sin precedentes
El Batallón de Atención a Emergencias del Ejército Mexicano ha participado en algunas de las catástrofes naturales más importantes de las últimas décadas, incluyendo los terremotos registrados en Chile, Japón y Turquía.
Sin embargo, los propios rescatistas reconocen que la devastación observada en Venezuela supera muchos de los escenarios que habían enfrentado anteriormente, principalmente por la alta densidad poblacional de las zonas afectadas y el colapso de edificios de varios niveles.
Mientras continúan las labores de búsqueda, el objetivo sigue siendo encontrar personas con vida entre los escombros, aunque con el paso de las horas las posibilidades disminuyen.
Aun así, los equipos mexicanos mantienen las operaciones sin descanso, convencidos de que cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para quienes permanecen atrapados bajo las estructuras colapsadas.